Varios cuerpos sin vida de los más de 200 emigrantes desaparecidos tras
naufragar su embarcación a cerca de 50 millas marinas del litoral libio han
comenzado a aparecer en las costas del país, según informaron fuentes
locales.
Varios cadáveres han sido avistados esta mañana y durante la pasada
noche al oeste de Trípoli, especialmente en la zona de Sabrata, antigua ciudad
romana a cerca de 80 kilómetros de la capital del país, según las mismas
fuentes.
El jefe de la Organización Internacional para las Migraciones en
Trípoli, Laurence Hart, informó a Efe de que el balance del naufragio continúa
siendo de entre 214 y 216 desaparecidos, 20 muertos y entre 21 y 23 rescatados
de las 257 personas que viajaban en el viejo pesquero de madera, con capacidad
para 50 pasajeros.
La embarcación zozobró a cerca de 50 millas marinas al
oeste de Trípoli, por lo que las posibilidades de que alguno de los
desaparecidos haya podido sobrevivir son ínfimas. Los medios oficiales libios
todavía no han ofrecido ninguna información sobre las circunstancias del
naufragio ni el balance de víctimas.
Hart indicó que su organización envió
un equipo a los dos centros de acogida cerca de Trípoli donde han sido
trasladados los emigrantes rescatados para atender sus posibles necesidades,
comprobar el estado en que se encuentran e intentar identificarlos. Según
afirmó el responsable de la OIM, en el barco viajaban emigrantes de múltiples
países de Asia, África del norte y subsahariana.
Entre ellos había
marroquíes, argelinos, tunecinos, egipcios, indios, pakistaníes, bangladeshíes,
somalís, eritreos, nigerianos, ghaneses, e incluso palestinos y sirios de origen
kurdo.
Otro barco de madera, con 356 clandestinos a bordo, estuvo a punto de
zozobrar el lunes frente a las costas de El Bouri, cerca de Trípoli. Todos
los ocupantes de esta última embarcación pudieron ser rescatados y han sido
trasladados también a los dos centros de acogida de emigrantes cerca de
Trípoli.