Los presidentes de EEUU, Barack Obama, y Rusia, Dmitri Medvédev, comenzaron con buen pie su nueva relación, al anunciar en la primera reunión entre ambos
políticos un acuerdo para reabrir conversaciones sobre el armamento
nuclear. El presidente estadounidense anunció que ambos volverán a verse en
julio, tras aceptar una invitación de Medvédev para que visite Moscú.
En unas
breves declaraciones a la prensa que acompaña a Obama en su primera gira
europea, ambos gobernantes expresaron su satisfacción por el logro del acuerdo
de negociación, que deberá dar como resultado un nuevo tratado sobre armamento
nuclear antes de que expire el START actual en diciembre. Según afirmó Obama,
las relaciones entre los dos países han registrado "grandes progresos".
Por
su parte, el gobernante ruso aseguró que el logro del acuerdo de hoy sentará las
bases para nuevos progresos en otras áreas de la relación bilateral. Ambos
presidentes emitieron dos comunicados conjuntos al término de su encuentro, uno
de ellos dedicado exclusivamente al nuevo tratado.
En el mismo, Obama y
Medvédev indicaron que el Tratado para la Reducción y Limitación de Armas
Ofensivas Estratégicas (START) actual "ha cumplido su propósito y los niveles
máximos de armamento estipulados en el acuerdo se alcanzaron hace largo
tiempo".
El acuerdo futuro buscará, explican los dos líderes, niveles de
reducción armamentística menores que el actual Tratado de Moscú sobre
Reducciones de Armamento Estratégico Ofensivo de 2002, e impondrá medidas de
verificación.
El nuevo pacto buscará "mejorar la seguridad de ambas partes y
la predictabilidad y la estabilidad de las fuerzas estratégicas ofensivas" de
los dos países, indica el comunicado, que subraya que los negociadores tendrán
que informar de sus progresos en julio.
En una declaración paralela, los dos
presidentes, que buscaban relanzar la relación bilateral tras varios años de
frialdad entre los dos países, expresaron su resolución de colaborar en asuntos
como la "seguridad internacional o la estabilidad estratégica" y su compromiso
para lograr que el futuro se llegue a un mundo sin armamento atómico.
En este
sentido, Obama y Medvédev lanzaron un llamamiento conjunto a Irán para que
"restablezca la confianza internacional" en su programa nuclear, que Teherán
afirma que tiene fines pacíficos, e instaron a ese país a "aprovechar la
oportunidad de resolver las preocupaciones de la comunidad
internacional".
Asimismo, los dos gobernantes expresaron su apoyo a que se
reinicien las conversaciones a seis bandas para la desnuclearización de la
península coreana y expresaron su "preocupación" por las intenciones de Corea
del Norte de proceder al lanzamiento de un aparente misil balístico.
Ambos se
declararon dispuestos a abordar sus desacuerdos "de manera abierta y honesta, en
un espíritu de mutuo respeto y reconocimiento de la perspectiva del
otro". Una de las áreas de "diferencias significativas" que reconocieron en
el comunicado fue la invasión rusa de Georgia en agosto pasado, pese a lo cual
indicaron que han comenzado un diálogo sobre la "seguridad y la
estabilidad".
Otra área de desacuerdo que abordaron los dos mandatarios fue
el escudo antimisiles de EEUU en Europa del Este, que Rusia considera una
amenaza contra su territorio. Obama y Medvédev indicaron que persisten sus
diferencias pero reiteraron su disposición a colaborar.
Los dos líderes
expresaron también su disposición a colaborar en áreas como la lucha contra la
crisis económica global o el cambio climático, así como Afganistán y la lucha,
dentro de un esfuerzo internacional, contra el narcotráfico procedente de ese
país. "Los líderes de Rusia y EEUU estamos dispuestos a dejar atrás la
mentalidad de la Guerra Fría y trazar un nuevo comienzo en la relación entre
nuestros dos países", sostienen.
Según ambos presidentes, "en unos pocos
meses hemos trabajado duro para establecer un nuevo tono en nuestras relaciones.
Ahora es el momento... de convertir nuestras palabras en hechos por el bien de
Rusia, EEUU y todos aquellos interesados en la paz y la
prosperidad".