José Ignacio de Juana Chaos se presentará ante la Justicia española si las
autoridades judiciales del Reino Unido decretan su extradición, según declara el
ex preso etarra en un entrevista que publica el rotativo "The Irish
Times". "Si me ordenan que vuelva a España, iré", dice De Juana, quien, no
obstante, niega ser el autor de una carta leída por una mujer durante el
homenaje que se le rindió en agosto pasado en San Sebastián tras su salida de la
cárcel.
El contenido de esa misiva, que supuestamente incurre en un delito de
enaltecimiento del terrorismo, ha llevado a un tribunal de Belfast (Irlanda del
Norte) a aceptar la solicitud de extradición solicitada por la Audiencia
Nacional española.
De Juana rechaza la versión de que la carta fue leída en
su nombre y de que la propia ETA quiere que lo reconozca, ya que negar su
autenticidad equivaldría a negar la validez de la lucha armada.
"Estas son
fabricaciones de los medios de comunicación. Ya no soy miembro de ETA y ETA no
puede decirme qué hacer y qué no hacer".
"Para juzgarme por eso -continúa-,
debería saber qué pasó realmente (durante el homenaje). No lo sabe ni el juez
español. No se ha presentado ninguna carta en los tribunales. Sólo sabemos que
existe por un articulo de prensa".
La Audiencia Nacional española considera
que hay delito en el final de aquella misiva, que dice así: "sólo quiero
recordar las palabras de un gran hombre y por suerte amigo de este pueblo:
'¡Aurrera Bolie!' ('Adelante la pelota', en lengua vasca)", una expresión con la
que el fallecido histórico dirigente de ETA Domingo Iturbe Abasolo, alias
"Txomin", solía concluir sus discursos.
En su sentencia del pasado 10 de
marzo, el juez norirlandés que tramita la orden de extradición, Thomas Burgess,
consideró que el delito de enaltecimiento del terrorismo que la Justicia
española imputa al ex miembro del "comando Madrid" de ETA es susceptible de
extradición en virtud de la ley británica sobre terrorismo de 2006.
El
magistrado aseguró entonces que las palabras que se le atribuyen a De Juana o
aquellas "con las que se supone que está relacionado pueden, si se emplean en el
Reino Unido, corresponderse con un delito según la ley de terrorismo de 2006
(enaltecimiento del terrorismo)".
Durante la entrevista, el ex preso comenta
el reciente rebrote de la violencia en Irlanda del Norte por grupos disidentes
del IRA opuestos al proceso de paz y dice que "el pueblo irlandés debe resolver
sus diferencias en paz y a través de la negociación".
Preguntado por la
posibilidad de que ETA, como hizo el IRA, abandone las armas como condición para
iniciar un proceso similar en España, De Juana se muestra evasivo, pero insiste
en que la situación mejoraría si el Gobierno español reconociese el derecho a la
autodeterminación del País Vasco. "Si el País Vasco pudiese decidir
libremente su futuro -dice-, el conflicto -pausa- ya no habría conflicto".
De
Juana, según el entrevistador, se exaspera cuando éste le insta a pedir perdón a
sus propias víctimas. "Repito: Fui condenado y cumplí mi condena, el pasado
es el pasado. Quiero vivir en el presente, rehacer mi vida con mi mujer y mirar
al futuro. Lo que siento o no siento, mis experiencias, forman parte de ese
pasado, que no quiero abordar en público".
De Juana buscó ese nuevo futuro en
Dublín, a donde viajó el pasado 3 de agosto desde Biarritz (Francia) para huir
de las amenazas que recibieron, dice, él y su mujer, Irati Aranzábal. Según
el ex preso, trató de adquirir un pasaporte en la embajada española en Dublín
para poder viajar a Latinoamérica y dedicarse a escribir libros, pero su
solicitud fue denegada, lo que le llevó a instalarse en Belfast hasta que se
arreglase esta situación.
Allí supo, cuenta, que la Justicia española le
quería interrogar en relación con el citado homenaje. "Pedí a mis abogados
que comunicasen mi disposición a efectuar una declaración escrita o a hablar
directamente con juez español desplazado aquí. Pero lo que la Justicia quiere es
mi extradición".
Burgess anunciará una decisión definitiva sobre la situación
del ex preso el 14 o el 15 de mayo, después de estudiar los alegatos de su
defensa en contra de la extradición, aunque el propio De Juana afirma que
continuarán recurriendo hasta llegar, si es necesario, hasta el tribunal de los
Lores de Londres, la máxima instancia judicial británica.
Mientras tanto, De
Juana permanece en libertad vigilada en Belfast, donde "cumplo estrictamente con
las restricciones impuestas aquí, esperando a que la Justicia siga su curso".