La Argentina de Diego Armando Maradona se llevó de La Paz una escandalosa
goleada por 6-1, la peor en su historia de eliminatorias del Mundial, en partido
con la Bolivia de Erwin 'Platiní' Sánchez correspondiente a la duodécima jornada
del torneo sudamericano rumbo a Sudáfrica 2010.
Argentina no sufría una
goleada similar desde el 6-1 que le propinó la selección de Checoslovaquia en el
Mundial de 1958, disputado en Suecia. La selección albiceleste no caía en la
altitud de La Paz desde hace doce años, cuando, en 1997 el equipo que dirigía
Daniel Passarella perdió por 2-1.
Hasta el partido de hoy Bolivia apenas
había ganado en su cancha dos partidos: por 3-1 a Perú y por 4-2 a
Paraguay. Un auténtico festín se dio Joaquín Botero, que anotó tres goles
hoy y ya suma ocho en las eliminatorias, lo que lo convierte en líder absoluto
de la tabla de artilleros.
Para 'la verde' también marcaron los 'brasileños'
Marcelo Martins y Álex da Rosa, y el joven de 20 años Didí Torrico, un derroche
de clase esta tarde, el mejor jugador del partido. El gol del descuento
argentino lo anotó Luis González en el minuto 33, para fijar un transitorio y
efímero 1-1 en los únicos momentos que pareció respirar su equipo.
El dominio
local, con dos laterales muy abiertos y ofensivos, por momentos se convirtió en
un vendaval de juego que obligó a despeñarse a fondo al portero Pablo Carrizo,
del Lazio italiano, el único argentino que se salvó del desastre en los casi
3.600 metros de altitud de La Paz.
Carrizo nada pudo hacer solo ante la
lección de buen juego y efectividad que hoy le dio la selección de Bolivia a los
argentinos, pero si impidió con varias soberbias atajadas que el resultado fuera
más humillante.
El conjunto boliviano saltó a la cancha con un ritmo altísimo
de presión y con veloces combinaciones de pases y pronto comenzó a poner en
apuros a Carrizo.
A los 11 minutos, Marcelo Martins logró materializar el
buen comienzo de los bolivianos al lograr colocar en el fondo de la meta rival
un balón suelto en el área.
Después del gol, los argentinos comenzaron a
presionar y a tratar de hacerse con el control del balón, pero los locales
siguieron inquietando la meta rival e incluso Didí Torrico estrelló en el
travesaño un durísimo disparo desde 40 metros (m.15).
Tardaron 20 minutos en
despertar los 'albicelestes', cuando Carlos Arias sacó una providencial mano
ante un remate de Messi, quien se había plantado solo en la puerta rival tras
conducir un velocísimo contragolpe.
Para entonces, Bolivia parecía atravesar
una crisis que hizo posible el empate argentino. Tras perder Luis Gatty Ribeiro
un balón en el centro del campo, Luis González (m.24) colocó el 1-1 de disparo
lejano.
En el minuto 31, Arias le sacó a Messi el segundo mano a mano de la
tarde, fallo que le costó caro a los de Maradona porque en la jugada de vuelta
Zanneti cometió un claro penalti sobre Álex da Rosa y Joaquín Botero convirtió y
volvió a adelantar a los suyos.
Al borde del descanso, Álex da Rosa culminó
un contraataque al cabecear a bocajarro un pase claro de Botero ante lo que nada
pudo hacer Carrizo.
La segunda parte comenzó con la misma tónica del final de
la primera, con el jovencísimo Torrico en plan estrella y la grada del Hernando
Siles entusiasmada y coreando con 'oles' las combinaciones de los
suyos.
Cuando no se habían cumplido los diez minutos del segundo tiempo,
Botero anotó el cuarto para los suyos al cabecear desde la derecha un preciso
centro de Martins.
Por si fueran pocos problemas los que se le acumulaban a
Maradona, Ángel di María fue expulsado por golpear en forma descalificadora a un
rival a los 63 minutos poco después de haber sustituido a Maxi
Rodríguez.
Sólo dos minutos después, Botero aprovechó un pase en profundidad
de Ribeiro para anotar su tercer gol de la tarde y poner un ya escandaloso 5-1
en el marcador.
Con Argentina entregada, los bolivianos llegaron hasta el
final con un festival de pases cortos y triangulaciones, hasta que cerca del
final Torrico puso la guinda a su extraordinario partido al anotar el sexto para
los suyos con un soberbio remate fuera del área.
Maradona, en su cuarto
partido al frente de Argentina, perdió su condición de invicto en su regresó a
La Paz poco más de un año después de que jugara en este mismo estadio un partido
benéfico a favor del deporte en altura, en el que también jugó el presidente
boliviano, Evo Morales.