Un hombre de 76 años ha sido detenido en la localidad granadina de Píñar,
tras matar a tiros a su esposa, de la misma edad, en el domicilio familiar y
confesar el crimen a varios clientes de un bar del municipio, han informado fuentes de la Guardia Civil. El propietario del bar, Juan Hurtado, a
cuya puerta tocó a las 7.40 horas M.L.R., de 76 años, para decirle que
había disparado tres tiros a su esposa, "dos en la cabeza y uno en el
pecho".
"No sabía cómo reaccionar, porque tenía una actitud normal, no
violenta, como cuando venía al bar a diario, y le pregunté si era verdad lo que
me estaba contando", ha explicado el dueño del establecimiento.
Juan Hurtado
llevó al presunto uxoricida al bar, que no abrió al público, y avisó al hijo y a
la Guardia Civil, a la que esperaron allí.
Para Hurtado, lo ocurrido ha
supuesto "un mal trago" que todavía continúa y que no acaba de creerse, ya que
nunca sospechó que su cliente pudiera matar a su mujer.