El juicio contra el ex presidente peruano Alberto Fujimori por
violaciones de los derechos humanos quedó visto para sentencia,
después de 160 sesiones repartidas a lo largo de más de 15 meses. El
presidente de la Sala Especial que lo juzga, César San Martín, señaló
que la sentencia será leída el próximo martes 7 de abril en la misma
sala de la Dirección de Operaciones Especiales donde ha transcurrido el
juicio.
La fiscalía ha pedido 30 años de cárcel por la supuesta
implicación de Fujimori (1990-200) en las matanzas de Barrios Altos
(1991) y La Cantuta (1992), que dejaron 25 muertos en total, y los
secuestros de un periodista y un empresario. De este modo, el
tribunal solo toma un día hábil, el lunes, (excluido el fin de semana)
para deliberar de los cinco que prevé la ley, lo que ya ha sido
criticado por Keiko Fujimori, hija del acusado, quien declaró a la
salida que teme que la sentencia ya esté escrita.
San Martín, que
agradeció a todas las partes, incluido el acusado, su "comportamiento
correcto y ponderado", quiso subrayar en sus palabras finales que este
es "un juicio jurídico", para acallar las opiniones, procedentes sobre
todo del fujimorismo, de que se trata de un juicio de carácter político. "Hoy
día y a partir de ahora la pelota está en la cancha del tribunal y
asumimos esta responsabilidad para resolver con apego a la ley, sin
presiones: nadie nos ha presionado ni permitimos que nadie lo haga",
recalcó.
San Martín dijo que en la sesión del martes se restringirá
el acceso a la sala de invitados, y solo se permitirá la presencia de
"familiares y periodistas", excluyendo así la asistencia de
simpatizantes de Alberto Fujimori y otras personas.
Por otra parte,
el presidente del tribunal estableció la fecha del 11 de mayo para la
apertura del siguiente caso contra Fujimori, el de los llamados "quince
millones", en referencia al pago de quince millones de dólares al
entonces asesor Vladimiro Montesinos. Este delito está penado con un
máximo de ocho años.