Los dirigentes de la OTAN han acordado reforzar su compromiso con Afganistán, lanzar el proceso de actualización de su estrategia y designar al primer ministro danés, Anders Fogh Rasmussen, como secretario general a partir del 1 de agosto.
La cumbre de la OTAN se ha cerrado con una serie de acuerdos unánimes que prueban que la organización "goza de buena salud" con sus 60 años recién cumplidos, según ha resumido en rueda de prensa el secretario general saliente, el holandés Jaap de Hoop Scheffer.
Además, los Aliados han dado la bienvenida a dos nuevos estados miembros -Albania y Croacia-, han celebrado el anuncio de la reincorporación de Francia a la estructura militar, después de 43 años de ausencia, y han decidido revitalizar la relación con Rusia, su histórico rival al este.
Los dos anfitriones de la cumbre -el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel- se han mostrado en rueda de prensa orgullosos de la unanimidad alcanzada, que han atribuido a la "totalidad identidad" de puntos de vista entre ambos y al peso decisivo ejercido por el eje franco-alemán.