El director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique
Strauss-Kahn, se mostró convencido de que "el éxito" de la cumbre del G20 la
pasada semana aporta confianza, elemento crucial para restablecer la confianza
que permita una recuperación económica desde comienzos de 2010.
Los
resultados de la cumbre de Londres "constituyen un elemento del retorno a la
confianza que es decisivo para que la economía vuelva a arrancar" teniendo en
cuenta que "la crisis es de forma bastante amplia una crisis de confianza",
declaró Strauss-Kahn en una entrevista publicada por el diario francés "Le
Figaro".
Sobre las fechas del inicio del fin de la crisis económica, indicó
que "se puede pensar que no estamos lejos de tocar fondo, de ahí nuestro esquema
de recuperación en el primer semestre de 2010". "La crisis salió de Estados
Unidos en el sector inmobiliario. La reactivación se constatará en primer lugar
en Estados Unidos. Por tanto, hay que vigilar los precios inmobiliarios
estadounidenses. El fin de la baja constituirá un signo importante",
argumentó.
También estimó "esencial" la recuperación de los mercados del
crédito, "todavía congelados", así como un nuevo arranque del comercio
internacional.
Del 1,1 billones de dólares suplementarios prometidos por los
mandatarios participantes en el G20, reconoció que es una cifra "considerable"
aunque resulta de sumar "churros y merinas" y destacó que una de sus funciones
debe ser "el apoyo al comercio mundial", cuestión a su juicio "capital" por
haber sido "una de las víctimas directas" de la crisis del crédito.
Avanzó
que el FMI espera tener 500.000 millones de euros de ese dinero disponibles
antes de finales de año: "ya tenemos 100.000 millones de los japoneses, 100.000
millones de los europeos y esperamos otro tanto de los estadounidenses. Los
chinos y los rusos me han manifestado su interés. Otros países ya han anunciado
su interés y van a ayudarnos".
En cuanto a la polémica entre europeos y
estadounidenses sobre la necesidad de incrementar los planes anticrisis,
Strauss-Kahn quiso quitar hierro y aseguró que "el problema ahora no es aumentar
los planes de relanzamiento".
Precisó que para 2009 la cifra estará cerca del
2% del Producto Interior Bruto (PIB) preconizado por el propio FMI. Añadió
que "para 2010, veremos, pero lo importante es que los Estados hayan declarado
estar dispuestos a hacer más si fuera necesario".