El conservador Gjorge Ivanov, de la gobernante Organización Revolucionaria
Macedonia del Interior (VMRO-DMPNE), se convertirá en nuevo presidente de
Macedonia, tras ganar claramente las elecciones presidenciales en este país
balcánico. Según los datos preliminares de la Comisión electoral (DIK), tras
el escrutinio del 56,5 por ciento de los votos, Ivanov tenía el 66,21 por ciento
del apoyo popular.
Su rival Ljubomir Frckoski, de la opositora Unión
Socialdemócrata de Macedonia (SDSM), ex ministro del Interior y de Exteriores,
obtendría 33,79 por ciento. La Comisión electoral facilitó el dato de que
tras el escrutinio del 80 por ciento, la participación en esta segunda vuelta
electoral fue del 42 por ciento, con lo que superaría por dos puntos el
requisito legal necesario para la validez de los comicios.
No obstante, no
quiso proporcionar los nuevos resultados ante la cautela por la baja asistencia
a las urnas, hasta el recuento total de los votos, que se espera termine en la
madrugada del lunes.
La VMRO-DPMNE se negó a proclamar todavía la victoria,
hasta que se sepan los resultados oficiales, aunque sus seguidores ya habían
empezado a festejarlo en las calles de Skopje y en la sede del
partido. Ivanov, profesor de derecho en la Universidad de Skopje, de 49 años,
ha sido elegido presidente por un mandato de cinco años y entra así por primera
vez de forma activa en la política.
Ivanov sustituirá en el cargo al
socialdemócrata Branko Crvenkovski, que ocupa la Presidencia del país desde
2004. La victoria de Ivanov frente a Frckoski supuso una nueva derrota de la
SDSM, partido ex gobernante que en los últimos años ha perdido mucho
apoyo.
La SDSM felicitó a Ivanov la victoria, y señaló que su gran rival, la
VMRO-DPMNE, ahora tiene "el poder absoluto en Macedonia, pero también la
responsabilidad total" por el futuro del país.
Macedonia cumplió con estas
presidenciales, celebradas en dos vueltas, hoy y hace dos semanas, la exigencia
de la Unión Europea (UE) de tener un proceso electoral democrático y sin
incidentes. Ese requisito fue impuesto como condición crucial para el
acercamiento del país balcánico a la UE después de que, en junio del año pasado,
las elecciones parlamentarias se vieran ensombrecidas por la violencia
armada.
Macedonia es candidato a la adhesión a la UE desde 2005, y espera
poder obtener ahora una fecha de inicio de las negociaciones con
Bruselas. Este pequeño país, de unos dos millones de habitantes, tiene ante
sí graves problemas políticos y económicos que necesitan soluciones sin
demora.
El litigio de la denominación del país, que Grecia considera de
tradición exclusiva del helenismo, bloqueó el ingreso de Macedonia en la OTAN
hace un año y podría impedir también las negociaciones de adhesión a la
UE.