El número de muertos ya ha alcanzado los 207 en la zona que rodea al epicentro
del terremoto registrado el lunes en el centro de Italia, mientras continúan las
labores de búsqueda y rescate de víctimas dificultadas por nueva réplicas
durante la noche. Los medios italianos informan de 40 muertos todavía sin
identificar, 34 desaparecidos, 1.500 heridos y 17.000 personas sin
hogar.
Veintitrés horas después del terremoto, las fuerzas de socorro
rescataron a las dos de la madrugada (00.00 GMT) a Marta Valente, una joven que
permanecía bloqueada en los restos de un inmueble de cuatro pisos que se
desplomó a causa del seísmo. Valente es una estudiante de la provincia de
Teramo que debe su vida a un golpe de fortuna, ya que cuando se desplomó
edificio en el que estaba durmiendo, varios grandes pedazos de cemento armado
interrumpieron su caída a pocos centímetros de su cuerpo. La víctima salió de
los escombros en buen estado físico, rescatada por los hombres del servicio de
Socorro Alpino.
Durante la noche se siguieron produciendo réplicas del
terremoto de 5,8 grados en la escala de Richter que sacudió ayer la región de
los Abruzos y cuyo epicentro se localizó a unos 100 kilómetros de
Roma.
Algunas de las réplicas han interrumpido las tareas de rescate, como la
que se produjo a las 01.15 horas (23.15 GMT del lunes) que tuvo una magnitud de
4,8 grados en la escala de Richter.
La destrucción causada por el terremoto
se evidencia en las informaciones publicadas sobre L'Aquila, la capital de
los Abruzos y de un pueblo llamado Onna de 250 habitantes, de los cuales 39 han
muerto. A pesar del frío, mucha gente ha preferido pasar la noche en el
interior de sus coches, mientras prosigue el traslado de evacuados a diversos
hoteles y albergues de la costa del Mar Adriático.