El Confidencial
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José Manuel López García
Ernesto González Valdés
Sociedad

ARQUEOLOGÍA

Descubren un chicle de hace 7.000 años bajo el aeropuerto de Leipzig

07-04-2009 11:42:09

Arqueólogos alemanes han descubierto en las obras de ampliación del aeropuerto de Leipzig-Halle un chicle que data de hace 7.000 años y está hecho con brea o pez de abedul.

Los investigadores encontraron en las obras los restos de un pozo con paredes de madera y en su fondo el chicle, según revela Christoph Heiermann, del departamento de arqueología del estado federado de Sajonia, en la edición de este martes del rotativo "Bild".

"No sabemos exactamente el motivo de que los hombres de entonces mascasen algo así", añade el arqueólogo al presentar el chicle, de unos tres por dos centímetros, prácticamente fosilizado y con huellas de haber sido mascado en su día. Tras comentar que el sabor de la brea o pez de abedul es especialmente desagradable, añade que "presumiblemente añadían a sus chicles aromas de hierbas o especias para darles un mejor sabor".

El experto revela que la brea o pez de abedul, que se obtenía al cocer la corteza de dicho árbol, era utilizada por el hombre prehistórico como un pegamento para, entre otras cosas, fijar las puntas de las flechas. Por ello presumen que quien escupió el chicle en el pozo hace 7.000 años, había ablandado la brea en la boca para alguna labor y, acabada la tarea, se había deshecho del resto por la vía mas rápida.

Arqueólogos alemanes han descubierto en las obras de ampliación del aeropuerto de Leipzig-Halle un chicle que data de hace 7.000 años y está hecho con brea o pez de abedul.

Los investigadores encontraron en las obras los restos de un pozo con paredes de madera y en su fondo el chicle, según revela Christoph Heiermann, del departamento de arqueología del estado federado de Sajonia, en la edición de este martes del rotativo "Bild".

"No sabemos exactamente el motivo de que los hombres de entonces mascasen algo así", añade el arqueólogo al presentar el chicle, de unos tres por dos centímetros, prácticamente fosilizado y con huellas de haber sido mascado en su día. Tras comentar que el sabor de la brea o pez de abedul es especialmente desagradable, añade que "presumiblemente añadían a sus chicles aromas de hierbas o especias para darles un mejor sabor".

El experto revela que la brea o pez de abedul, que se obtenía al cocer la corteza de dicho árbol, era utilizada por el hombre prehistórico como un pegamento para, entre otras cosas, fijar las puntas de las flechas. Por ello presumen que quien escupió el chicle en el pozo hace 7.000 años, había ablandado la brea en la boca para alguna labor y, acabada la tarea, se había deshecho del resto por la vía mas rápida.





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