El propietario del grupo Leite Río, Jesús Lence, confirmó en declaraciones a AGN que ninguno de los ganaderos que le suministra leche a sus fábricas –las tres que tiene en Lugo y la de Leyma, en Arteixo- tiene deudas pendientes con la empresa por el impago de las multas impuestas por superar la cuota de producción en campañas anteriores.
A diferencia de lo que hizo Leche Celta, que presentó un recurso contra las multas por la supertasa en la campaña 95-96 ante el Tribunal Supremo, Lence afirmó que sus empresas pagaron las correspondientes sanciones y fueron descontándoles su importe a los ganaderos, ya en aquellos años, en los pagos mensuales por la entrega de materia prima.
Recordó que en la campaña 95-96 muchos ganaderos tuvieron que afrontar el pago de importantes multas por superar la cuota asignada por la Unión Europea, puesto que la producción fue muy superior en la mayoría de las granjas a la cantidad que tenían autorizada.
“Las industrias son en este caso sujetos pasivos”, explicó Lence, porque “realizan el pago de las sanciones, pero luego tienen que repercutir el importe de las multas en los propios ganaderos, que son los que sobrepasan su cuota de producción”. De ahí, precisó, que Leche Celta se vea ahora “obligada” a cobrar el importe correspondiente a sus proveedores.