Los datos son catastróficos para el presidente Zapatero. Los ciudadanos lo suspenden con un muy deficiente, le dan un 3,1 y las elecciones europeas le pueden dar la puntilla. Las encuestas sitúan a los populares a cuatro puntos y medio por encima del PSOE. La crisis amenaza con llevarse al ejecutivo socialista por delante y cada día son más los que presienten un adelanto electoral.