El Departamento del Tesoro de EE.UU. quiere que General Motors (GM) esté
preparada para una rápida suspensión de pagos que podría terminar en dos semanas
con el fabricante de automóviles reducido a una fracción de su tamaño
actual.
El periódico The New York Times publica en su edición impresa que el Departamento del Tesoro ha dicho a GM que prepare planes para la
declaración de la suspensión de pagos el próximo 1 de junio. Esa es la fecha
límite establecida por la Casa Blanca para que GM esté lista para iniciar una
profunda reestructuración que reduzca radicalmente su tamaño y sus obligaciones
financieras con trabajadores y tenedores de bonos.
El presidente de EE.UU.,
Barack Obama, dijo el pasado 30 de marzo que si GM no puede terminar los
preparativos antes de esa fecha, el fabricante tendrá que declararse en
suspensión de pagos. Según The New York Times, el Departamento del Tesoro
quiere que la suspensión de pagos dure sólo dos semanas.
Ese plan estaría
basado en que una nueva compañía se hiciese cargo de los activos más rentables
de General Motors, por los que pagaría entre 5.000 y 7.000 millones de dólares,
para formar una empresa viable en el corto plazo.
Mientras, las marcas y
factorías deficitarias (así como la obligaciones sanitarias de GM con sus
trabajadores) permanecerían en la vieja compañía que sería liquidada. El
rotativo cifró en al menos 70.000 millones de dólares la financiación que será
necesaria para resolver los problemas de la GM deficitaria.