El fiscal Pedro Rubira ha mantenido su petición de 20 años para el ex
dirigente etarra Juan Antonio Olarra Guridi por los delitos genéricos de
depósito de armas y explosivos que supuestamente cometió cuando integraba el
"comando Madrid" de ETA entre 1995 y 1997, aunque ha propuesto que se le condene
sólo a 10 años.
Así lo ha expuesto el fiscal de la Audiencia Nacional en el
juicio que se ha celebrado en este tribunal contra Olarra Guridi, al
entender que, aunque pide una pena de 20 años para el acusado, existe la
alternativa de condenarle a la mitad al considerar que el delito de depósito de
armas y el de explosivos son asumibles en uno sólo.
De hecho, los otros dos
integrantes del "comando Madrid" de ETA al que pertenecía Olarra, Javier Abaunza
y Ainhoa Múgica Goñi, fueron condenados por estos mismos hechos y por el mismo
tribunal a 10 años de cárcel con ese argumento.
El fiscal considera probado
que los tres miembros de este comando convivieron en 1997 en un piso de la calle
de Polibea que fue alquilado por la alemana Renate Heike Schubert, colaboradora
de ETA que en 1996 alquiló en la capital otro piso franco en la glorieta del
General Álvarez de Castro.
El 18 de abril de 1997, tras producirse una
explosión en el piso de Polibea, la Policía entró en la vivienda y halló
armamento -tres subfusiles, dos fusiles, una escopeta, un revólver y nueve
granadas- y explosivos -81 kilos de amonal-.
La Fiscalía destaca además que
en el tiempo en el que Olarra, entregado temporalmente por Francia el pasado
agosto, y sus compañeros de "comando" permanecieron en ese piso, en el que se
extrajeron huellas dactilares del acusado, se produjo el asesinato del
magistrado del Tribunal Supremo Rafael Martínez Emperador por "personas no
completamente identificadas" de ETA.