El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho,
aseveró que el superávit de la Seguridad Social no se agotará este
año "de ninguna de las maneras" y dijo que "discrepa radicalmente" de
las previsiones hechas por el gobernador del Banco de España, Miguel
Ángel Fernández Ordóñez.
También los secretarios generales de UGT,
Cándido Méndez, y de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, junto con los
presidentes de la CEOE, José María Lacasa, y de CEPYME, Jesús Bárcenas,
criticaron duramente la afirmación de Fernández Ordóñez, a quien
calificaron de alarmista y de tener un exceso de locuacidad y al que
pidieron rigor.
Estas consideraciones fueron realizadas tras la
firma del Acuerdo Tripartito de Solución Extrajudicial de Conflictos
laborales entre el ministro de Trabajo e Industria y los agentes
sociales.
Corbacho advirtió al gobernador del Banco de España de que
"no puede arrojar inseguridad sobre un sistema que es seguro ni jugar
con la tranquilidad de ocho millones de pensionistas", tras lo que
aseguró que los datos de la Seguridad Social apuntan a que el sistema
acabará el año con superávit.
Fernández Ordóñez dijo que el
impacto de la crisis económica se ha dejado sentir en las cuentas de la
Seguridad Social y que incluso el superávit "podría desaparecer durante
este año", al tiempo que pidió reformas en el sistema pensiones. Corbacho
se preguntó "de dónde" ha sacado el gobernador del Banco de España
dichos datos, al tiempo que recordó que el Fondo de Reserva de la
Seguridad Social asciende a 57.000 millones de euros, la cifra más alta
de su historia.
El ministro de trabajo también argumentó que el
actual sistema de pensiones es suficientemente "flexible" sobre la edad
de jubilación en España y dijo que un posible retraso en la edad de
jubilación o el alargamiento de los años de cotización a la Seguridad
Social debe debatirse en el marco del Pacto de Toledo.
Según
Corbacho, la Comisión del Pacto de Toledo ha empezado sus trabajos en
el Congreso y hay que esperar a las conclusiones que serán las que
"marcarán el nuevo horizonte en el que enfocar el sistema de la
Seguridad Social".
El
ministro se mostró muy serio cuando aseguró
que le gustaría que fuera "la última vez" que tuviera que discrepar con
el gobernador del Banco de España y dijo tajantemente que desmiente "la
mayor" al confirmar que "de ninguna de las maneras" se agotará el
superávit de la Seguridad Social en 2009. Recordó a Miguel Ángel
Fernández Ordoñez que su misión es hacer un análisis del sistema
financiero y aportar soluciones.
El
secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, también se mostró
muy crítico con las palabras del gobernador sobre futuras reformas en
las pensiones y dijo que alargar la edad de la jubilación es
"absolutamente innecesario".
Toxo resaltó que "no hay riesgo alguno
de quiebra" ni en el sistema de pensiones ni en el sistema de la
Seguridad Social y señaló que sólo "los apóstoles de las catásfrofes
perfectas están deseando que esto suceda".
No obstante, puntualizó
que las posibles reformas en el sistema de pensiones deben debatirse en
el marco del Pacto de Toledo donde CCOO sí propondrá reducir la edad de
jubilación a los 60 años en sectores de riesgo como la construcción o
el transporte.
Por su parte, el secretario de UGT, Cándido Méndez,
criticó el "exceso de locuacidad, de vanidad personal y de fanatismo
ideológico" de Fernández Ordoñez y advirtió de que el presidente del
Gobierno "debería decirle algo", ya que fue quién le apoyó en su
nombramiento. Méndez calificó de "medida desenfocada" la posibilidad
de retrasar la edad de jubilación o de alargar el período de
cotizaciones a la Seguridad Social durante la vida laboral y recordó
que estos alarmismo se produjeron en 1995 cuando hubo una "ofensiva
para privatizar las pensiones".
Las patronales CEOE y CEPYME también
mostraron su preocupación por el alarmismo que ha generado el Banco de
España y, en este sentido, el secretario general de CEOE, José Maria
Lacasa, señaló que las pensiones son un tema "estratégico y social" que
debe abordarse "con sumo cuidado".
El presidente de CEPYME, Jesús
Bárcenas, concluyó que las consideraciones del gobernador de Banco de
España transmiten "desconfianza" y "merman el consumo".