Las elecciones autonómicas en Galicia y País Vasco han marcado un antes y un después entre el electorado patrio. La caída del PSOE, como es lógico, va pareja a la crecida popular. La ventaja, a día de hoy, según el barómetro ASCA es ya de ocho puntos. En un escenario de elecciones generales el PP estaría próximo a los 170 escaños. La crisis destroza las expectativas electorales de Zapatero.