El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, denunció el "racismo" de Israel y
la complicidad de EEUU y algunos gobiernos occidentales en la política israelí
contra los palestinos, en un discurso ante la Conferencia sobre Racismo de la
ONU en el que fue constantemente abucheado por algunos
asistentes. Ahmadineyad, que es el único jefe de Estado que asiste a esta
Conferencia marcada desde antes de su inicio por la polémica y el boicot de
EEUU, Israel y otros siete países, empleó gran parte de su intervención en
condenar la "política represiva" y la "brutalidad" de Israel contra los
palestinos.
Al poco de comenzar sus críticas, los representantes de la Unión
Europea abandonaron la sala en protesta por las palabras de Ahmadineyad, que
también denunció las intervenciones militares en Irak y Afganistán y se preguntó
si han traído la paz o la prosperidad a sus pueblos.
El líder iraní criticó
el orden político mundial al señalar que el Consejo de Seguridad de la ONU
siempre "ha acogido con el silencio los crímenes de ese régimen (israelí), como
los recientes bombardeos contra civiles en Gaza". También dijo que la
intervención internacional en Afganistán no ha traído la paz ni la prosperidad a
ese país, y que la invasión estadounidense de Irak ha causado "un millón de
muertos y heridos" y pérdidas millonarias para la economía de ese país.
El
presidente iraní continuó con constantes alusiones al "sionismo mundial, que
-dijo- personifica el racismo" y llamamientos a reformar el orden político
internacional.
Los abucheos de algunos grupos a Ahmadineyad comenzaron desde
el mismo momento en que subió a la tribuna, cuando fue interrumpido con gritos
de "asesino" por parte de disidentes iraníes que se han desplazado a
Ginebra. Ahmadineyad continuó diciendo que "perdonaba" a los que le habían
insultado, a quienes calificó de "ignorantes".
También miembros de grupos
judíos y ONG favorables a Israel protestaban desde la entrada de la sala del
Palacio de Naciones, donde se celebra la Conferencia.
La presencia de
Ajmadineyad en Ginebra ha causado la indignación de Israel, que ha llamado a
consultas a su embajador en Berna, en protesta por la entrevista que mantuvo
anoche el presidente suizo, Hans-Rudolf Merz, con el presidente iraní. Los
nueve países que boicotean la Conferencia son Israel, Estados Unidos, Australia,
Canadá, Italia, Holanda, Polonia, Nueva Zelanda, y Alemania.