La empresa Bunge Ibérica ha presentado de manera oficial el Expediente de
Regulación de Empleo (ERE) que supondrá el cierre de la planta que la aceitera
tiene en el municipio coruñés de Culleredo y que da trabajo a 46 personas.
Los abogados de la compañía se han reunido durante dos horas con los
representantes de los trabajadores a los que han entregado la documentación de
un ERE que los sindicatos siguen considerando injustificado, por entender que la
empresa es perfectamente viable y tiene mercado en Galicia, al abastecer al
sector conservero y agrario.
Juan Montes, delegado sindical de CC.OO. en Bunge, asegura que la reunión no ha dado lugar a ningún tipo de diálogo. “O diálogo está parado
por parte da empresa, se quixeran negociar virían os directivos e non mandaría
aos abogados” ha comentado.
Sin embargo, Montes se ha mostrado optimista sobre el futuro de la fábrica.
“Cremos que finalmente o peche non se vai realizar e o ERE non se vai autorizar,
os números van falar por si mesmos”. El sindicalista alude a que la Xunta “está
moi metida” no caso, y considera que, fruto de ese esfuerzo, en los próximos
días podría haber un cambio de postura por parte de la empresa.
Desde CIG, el otro sindicato presente en la empresa, su portavoz comarcal
Paulo Carril, ha confirmado que ya se ha solicitado una entrevista con la nueva
conselleira de Traballo y con el responsable autonómico de Economía e Industria
para pedir que primeramente no se dé luz verde al ERE y, en segundo lugar, que
la Xunta asuma la iniciativa para ayudar a financiar un posible traslado de la
fábrica desde su ubicación actual en la Ría de O Burgo hasta los puertos
exteriores de A Coruña o Ferrol.
Con la presentación del Expediente de Regulación de Empleo se abre un
plazo de 30 días para negociar la extinción colectiva de contratos. Los
trabajadores no descartan iniciar movilizaciones si la empresa mantiene su idea
de cerrar la factoría cullerdense.