Al menos 25 personas han resultado muertas en enfrentamientos entre habitantes de la ciudad de Karatina, en el centro de Kenia, y miembros de la secta ilegal Mungiki, informaron los medios locales.
La violencia en Kenia se ha cobrado numerosas vidas desde el año pasado, cuando más de 1.500 personas murieron en enfrentamientos políticos tras las últimas elecciones mientras otras 400.000 tuvieron que abandonar sus hogares.