Dos personas ingresadas en un hospital de Escocia tras volver de un viaje a
México tienen gripe porcina, informó la ministra escocesa de Sanidad, Nicola
Sturgeon, al confirmar los dos primeros casos de la enfermedad en el Reino
Unido. Los dos afectados, ambos escoceses, llegaron el pasado martes de
México, donde se ha declarado un grave brote de gripe porcina, e ingresaron el domingo
en el hospital de Monklands con síntomas de gripe.
La titular escocesa de
Sanidad precisó que siete de las 22 personas que han mantenido contacto con los
dos infectados presentan "ligeros síntomas" que se están investigando pero que,
de momento, no responden a la gripe porcina.
Pese a todo, Sturgeon subrayó
que la amenaza para la salud pública continúa siendo "baja" y que se han
adoptado "medidas de precaución".
"Nos anima el hecho de que fuera de México
(donde se han registrado 149 muertes sospechosas de gripe porcina), todo aquel
que ha contraído gripe porcina ha experimentado sólo síntomas leves", dijo
Sturgeon.
Anteriormente, el ministro británico de Sanidad, Alan Johnson,
había informado de que se están investigando 17 posibles casos de gripe porcina
en el Reino Unido, al subrayar que el país cuenta con medicamentos antivirales
para tratar a la mitad de la población.
En una declaración ante el
Parlamento, Johnson señaló que las autoridades tienen constancia, hasta la
fecha, de un total de 25 posibles casos de gripe porcina, de los que ocho ya han
dado negativo. El ministro remarcó que, durante los últimos cinco años, el
país se ha venido preparando ante una eventual epidemia de gripe.
"Tenemos
unas reservas de suficientes antivirales para tratar a más de 33 millones de
personas, lo que equivale a la mitad de la población de del Reino Unido", afirmó
Johnson.
Las autoridades sanitarias del Reino Unido están en alerta tras
declararse un brote de gripe porcina en Estados Unidos y México que, según la
Organización Mundial de la Salud (OMS), tiene el potencial de convertirse en una
pandemia mundial.
La Agencia británica de Protección de la Salud (HPA, en sus
siglas en inglés) ha puesto en marcha medidas preventivas para evitar que el
virus penetre en Gran Bretaña, como el control sanitario de personas que lleguen
de México.