La vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado,
admitió que la crisis económica en España "será larga", pero hizo hincapié
en que "comenzamos a ver ya el horizonte de salida". En declaraciones a los
periodistas en una pausa de la reunión del Ecofin (Consejo de Ministros de
Finanzas de la UE), Salgado reseñó que las medidas puestas en marcha por el
Ejecutivo, como el fondo de inversión local, "comienzan a dar sus frutos" y
aludió, en concreto, a la desaceleración del aumento del paro.
Consideró que
las últimas cifras -según datos conocidos, el paro aumentó en 39.478
personas en abril hasta un total 3.644.880, pero es el tercer mes consecutivo en
que la subida se desacelera- confirman que la situación ha empezado a
estabilizarse, aunque dejó claro que "la tendencia no será verdaderamente
positiva hasta que no se cree empleo".
La vicepresidenta subrayó que el
Gobierno va a seguir haciendo "todo lo posible" para contribuir a la generación
de empleo y apuntó, que tras evaluar el resultado de las acciones ya adoptadas,
podrá plantear nuevas iniciativas, probablemente en el contexto del debate sobre
el Estado de la Nación de la semana próxima.
Recordó que este miércoles se celebra un
Consejo de Ministros extraordinario que servirá para analizar el efecto de la
estrategia aplicada hasta ahora y, a partir de ahí, el presidente, José Luis
Rodríguez Zapatero, anunciará "el camino a seguir".
Respecto al margen
presupuestario con que cuenta el Gobierno, dado el aumento del déficit público y
la obligación de volver a unas finanzas públicas saneadas en 2012, Salgado
aseguró que España no renuncia a ese objetivo y explicó que la idea es adoptar
sólo acciones "muy selectivas" y que den resultados concretos en la economía
real. Precisó, no obstante, que la experiencia de los dos últimos años "nos
ha llevado a no descartar nada".
Recordó, asimismo, que España se encuentra
en una situación relativamente cómoda en materia de deuda pública, ya que,
aunque es previsible que aumente en los próximos años (más de veinte puntos,
hasta más del 62% del PIB), seguirá por debajo de la media de sus
socios.
Sobre la previsión de la Comisión Europea de que España tardará más
que el resto de países comunitarios en salir de la crisis, Salgado incidió en
que ese pronóstico parte de la hipótesis de que no haya cambio de políticas, y
consideró que el resultado puede ser mejor "si somos capaces de diseñar nuevas
políticas que permitan afrontar los problemas específicos" que tiene la economía
española.
La ministra se refirió, por último, al riesgo de "crisis social"
sobre el que ayer alertó el Eurogrupo (que reúne a los responsables de Finanzas
de la eurozona) por el aumento del desempleo y se mostró convencida de que en
España "no se van a producir problemas en ese ámbito".
Consideró que esa
advertencia va dirigida a algunos de los nuevos países socios de la UE, que han
accedido a la democracia hace poco y donde las cifras de paro pueden ser
difícilmente asumibles.
A su juicio, España no corre ese peligro, gracias al
alto nivel de interlocución social y a la responsabilidad de los trabajadores y
empresarios.