El Chelsea, y particularmente su delantero Didier Drogba, podrían afrontar duras sanciones disciplinarias de la UEFA después de las caóticas escenas del miércoles tras el partido de vuelta de semifinales de la Liga de Campeones en Stamford Bridge.
El tanto de Andrés Iniesta, quien marcó el 1-1 en el tiempo de descuento, clasificó al Barcelona para la final del torneo gracias a la regla de los goles marcados en cambo contrario. Además, desató la ira de Drogba.
Tras ser sustituido a los 72 minutos por lesión, al término del partido el marfileño retornó al terreno de juego y se encaró agresivamente con el árbitro noruego Tom Henning Ovrebo.
Mientras gesticulaba exageradamente quejándose de los supuestos penaltis no pitados a favor del Chelsea, Drogba fue amonestado y tuvo que ser sacado del campo por los auxiliares.
Sin embargo, el delantero continúo con las quejas en el túnel de vestuarios e incluso hizo caso omiso de los intentos de su entrenador, Guus Hiddink, por calmarlo.
Debido a que los enfurecidos espectadores lanzaban banderas y otros objetos mientras los jugadores del Barcelona celebraban su gol y el caos total formado en la zona técnica durante los últimos minutos, el Chelsea podría esperar una pronta visita del comité disciplinario de la UEFA.
No obstante, Hiddink se negó a condenar los gestos de Drogba. "Entiendo totalmente su reacción" señaló. "Estaba cargado de emociones y adrenalina, pero estaba controlado. Debió irse, pero entiendo totalmente su comportamiento y lo protegeré", sostuvo el técnico.