El juez instructor del "caso Gürtel", Antonio Pedreira, ha imputado los
delitos de cohecho, tráfico de influencias, fraude fiscal, asociación ilícita,
blanqueo de capitales y falsedad al ex consejero de Deportes de Madrid Alberto
López Viejo y le ha impuesto una fianza de 750.000 euros.
El magistrado del
Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), imputa también a López Viejo
-que se ha negado a declarar hasta que se levante el secreto del sumario en la
causa- la participación en una trama delictiva y ha establecido la fianza a
petición de la Fiscalía Anticorrupción para asegurar las posibles
responsabilidades pecuniarias del ex consejero del Gobierno regional.
Según
las investigaciones sobre la supuesta trama de corrupción ligada a cargos del PP
desarrolladas por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón antes de
inhibirse en favor del TSJM, López Viejo -que mantiene su acta de diputado en la
Asamblea de Madrid- recibió un total de 563.000 euros de la organización
presuntamente liderada por Francisco Correa.
El papel del ex consejero del
Gobierno madrileño en la trama consistía, según los autos dictados por Garzón,
en la adjudicación directa de contratos a las sociedades de Correa a cambio de
dinero. Para que otras empresas no pudieran optar a esos contratos y
"disimular" el "favorecimiento" a la trama dirigida por Correa, López Viejo
recurría a "no facturar por cantidades superiores a 2.000.000 pesetas (12.000
euros) para que la concesión del evento no saliera a concurso público".
El
juez añadía que el ex consejero de Deportes sería la persona "que daba las
instrucciones para que se facturara adecuadamente a fin de ocultar las
irregularidades en cada acto, distribución que siempre se hacía sin pasar de los
12.000 euros".
Garzón también relataba que una de las empresas de Correa
(Servimadrid Integral) trabajaba con la Comunidad de Madrid, concretamente con
las Consejerías de Cultura, Deportes y Educación, Mujer, Presidencia y otras con
las que hacían eventos sueltos.
Además, sostenía que el "número dos" de la
organización de Correa, Pablo Crespo, se había reunido en diferentes ocasiones
con López Viejo para darle sobres con dinero.
En el auto en el que el TSJM
aceptó hacerse cargo del caso, este tribunal señalaba la existencia de indicios
de delito respecto del ex consejero basados en "declaraciones de alguno de los
imputados (que) apuntan a la intervención de López Viejo, aprovechando sus
cargos públicos anteriores (viceconsejero de Presidencia), para favorecer a
alguna de esas empresas".
López Viejo, que dimitió de su cargo de consejero
el pasado 9 de febrero, tras conocerse su implicación en el "caso Gürtel", es el
tercer aforado que comparece ante el TSJM, después de que los también diputados
de este partido en la Asamblea madrileña Alfonso Bosch y Benjamín Martín Vasco
-que como él se negaron a declarar- lo hicieran en los últimos días.
Pedreira
también ha tomado hoy declaración a Antoine Sánchez, primo de Correa y, junto a
éste y Pablo Crespo, uno de los tres imputados encarcelados por orden de
Garzón.
La defensa de Sánchez, que según el juez trabajaba directamente a las
órdenes de Correa y era una "pieza clave" en su organización, ha solicitado al
magistrado del TSJM que ordene su puesta en libertad, pero éste ha mantenido de
momento su situación de prisión a la espera de recibir el informe de la Fiscalía
sobre esa solicitud.
Por último, Pedreira ha interrogado al empresario
Plácido Ramón Vázquez Diéguez, imputado en la causa porque en la "contabilidad
B" de la trama, intervenida en el "piso franco" que la organización tenía en la
calle de Serrano de Madrid, figuran varios apuntes que reflejan que hizo varias
entregas de dinero, entre ellas una de 50 millones de pesetas y otra de diez
millones.
Tanto Sánchez como Vázquez han sido imputados por su supuesta
participación en la trama y por los delitos de cohecho, tráfico de influencias,
fraude fiscal, asociación ilícita, blanqueo de capital y falsedad, ha informado
el TSJM.