El presidente Feijóo arrasó en el congreso del PP celebrado en A Coruña pero en las calles de la ciudad la gente anda mosca. Los simpatizantes y votantes populares se quejan de que aquí se pongan los escaños y en Pontevedra los conselleiros. Vamos, que no ven justo el reparto de poder en el seno de la Xunta. Y eso duele. Don Alberto va a tener que mirar mucho al norte por que el sur tiene ya muchos valedores.