Los socialistas gallegos están acongojados ante el llamado efecto Maleni. La presencia de la ex ministra de Fomento como número tres en la lista del PSOE a las elecciones Europeas, les pone de los nervios. Temen que los gallegos castiguen con su voto a la trilera del AVE. Y es que el gallego que decida votar a la señora Alvarez deberá hacerlo tapándose la nariz y los ojos.