La asociación Gehitu, que agrupa a gays, lesbianas transexuales y bisexuales del
País Vasco, entregará su 'premio de hojalata' al jurado popular que absolvió a
Jacobo Piñeiro, autor confeso del doble crimen de la calle Oporto. El coordinador de la entidad, Sergio Iñiguez, compareció junto a la madre
de una de las víctimas, Marta Pérez, señaló que la asociación vasca considera
que la resolución absolutoria supone un «lamentable ejemplo» de "homofobia
social".
Iñiguez señaló que el premio "negativo" que otorga la asociación desde hace
diez años recae este año en el jurado popular de la Sección Quinta de la
Audiencia de Pontevedra con sede en Vigo, con la salvedad de las dos personas
que «votaron en contra» de la absolución.
Iñiguez afirmó que este premio pretende ser además un "reconocimiento" a las
familias de las víctimas, aunque se trata de “solo una mención”. «Queríamos que se notase una presión social», destacó Iñiguez, por lo que
«por primera vez» la asociación se ha desplazado hasta la ciudad donde
ocurrieron los hechos y convocaron a los medios de comunicación.
Por su parte, la madre de Isaac, Marta Pérez, calificó de "descerebrados" a
los miembros del jurado que apoyaron la absolución y confió en que prospere el
recurso presentado ante el TSXG y que "el juicio sea anulado".
Pérez e Iñiguez rechazaron la absolución basada en ‘miedo insuperable y
defensa propia’ argumentada en el dictamen del jurado. En este sentido, Marta
Pérez señaló que "el miedo insuperable tuvo que haber sido el que sintió Isaac
cuando el asesino le tiraba la puerta abajo mientras estaba llamando a la
Policía".
El representante de la asociación destacó que en los diez años que se
entregan los premios "de hojalata", la han recibido jueces, sacerdotes y
políticos, con el común denominador de haber mostrado su actitud contraria
contra la homosexualidad o los derechos de los gays.
El jurado popular absolvió en marzo de este año a Jacobo Piñeiro por el doble
crimen ocurrido en julio de 2006, cuando el acusado aceptó la invitación de uno
de los fallecidos a su piso de la calle Oporto. El acusado asestó 57 puñaladas a
las dos víctimas y luego prendió fuego a la vivienda y abrió la llave del gas
tras permanecer cinco horas en el interior una vez consumados los crímenes.