Alfonso Cabaleiro vuelve a donde solía, a la Secretaría Xeral de Medios. Junto a Mar Sánchez Sierra coordinará la política de información de la Xunta y la relación con los medios. Por contra, Magis Iglesias seguirá de presidenta de la FAPE por que el PP no traga. Nombrarla directora general de la CRTVG sería como dejar a Roberto Cid de jefe de informativos. Un suicidio, político, claro.