El producto interior bruto (PIB) de Alemania sufrió en el primer trimestre de 2009 un retroceso del 3,8 por ciento, lo que confirma que este país se encuentra sumido en la mayor recesión desde la Segunda Guerra Mundial.
La Oficina Federal de Estadística anunció hoy desde su sede en Wiesbaden, en el centro del país, que se trata del cuarto retroceso consecutivo frente al trimestre anterior y el mayor con diferencia desde que en 1970 se comenzara a calcular este dato de manera sistemática. Frente al mismo trimestre de 2008 el retroceso fue aun mayor, al alcanzar un 6,7 por ciento.
La fuerte caída del PIB tiene su origen en la disminución de las exportaciones debido a la crisis financiera y económica que afecta a todo el mundo, explicaron los estadísticos de Wiesbaden. En ese sentido subrayaron que Alemania, como "campeona mundial de la exportación", se ve gravemente afectada por el colapso de la demanda global.
FRANCIA, EN RECESIÓN
Por su parte, el Producto Interior Bruto (PIB) francés cayó un 1,2 por ciento en el
primer trimestre del año, reveló hoy el Instituto Nacional de
Estadística (INSEE), lo que marca la entrada oficial del país en
recesión económica, al sumar seis meses consecutivos de caída de la
economía.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión
Europea calculan que la economía francesa caerá un 3% en 2009, una
cifra que el Gobierno comienza a considerar como posible, aunque
oficialmente mantiene en el 1,5%.
El INSEE revisó al tiempo a la
baja la caída del PIB en el último trimestre de 2008, que situó en el
1,5%, 0,4 puntos porcentuales menos que lo avanzado hasta ahora.
También
revisó a la baja los datos del tercer trimestre, en los que según la
nueva valoración de Estadística, el PIB cayó un 0,2%, frente al
crecimiento del 0,1% adelantado.
El consumo interno mantuvo su
tendencia positiva, subió un 0,2%, al mismo nivel que en el trimestre
precedente, pero fue el único indicador positivo. El saldo comercial
exterior sufrió importantes caídas, tanto en lo que se refiere a las
exportaciones, que cayeron un 6%, tras la bajada del 4,6% del trimestre
anterior, como las importaciones, que se degradaron un 5,3%, tras la
caída del 3% del último trimestre de 2008.
Las variaciones de
existencias de las empresas, que amputaron un 0,7% al PIB en el último
trimestre de 2008, volvieron a pesar en el de los tres primeros meses
de 2009, con un saldo negativo del 0,8%.