El conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, ha reconocido en Lugo que algunas compañías privadas se pusieron en contacto con él y le comunicaron su interés por utilizar la factoría que el Grupo Pascual tiene en Outeiro de Rei para desarrollar un nuevo proyecto empresarial. En cualquier caso, reconoció que, al menos en este momento, la Administración tiene que “actuar coa prudencia que esixe este asunto”, por lo que no quiso facilitar más información sobre las sociedades interesadas en adquirir estas instalaciones.
“Tiven algunha consulta por parte dalgunha xente, interesada en seguir traballando con esa factoría”, reconoció el conselleiro, quien también explicó que la “Xunta de Galicia, dentro das súas posibilidades, trataría de favorecer calquer tipo de proxecto que axude a que a planta continúe funcionando e se manteña o nivel máximo de emprego, así como todo o beneficio que supón para o sector gandeiro que esa planta siga funcionando en Lugo”.
En cualquier caso, Juárez también dejó muy claro que “son negociacións entre partes privadas” y la Xunta de Galicia “non de debe interferir”. A su juicio, no le corresponde al Gobierno gallego “facer comentarios sobre esas cuestións”, porque ahora lo más importante es que esas conversaciones entre empresas lleguen a “madurar”.
Con respecto a las conversaciones que mantuvo él mismo con las empresas interesadas en la planta, subrayó que “iso é normal, pero non significa nada”. En ese sentido, precisó que sus interlocutores “simplemente querían coñecer a actitude que vai ter a Administración autonómica cun proxecto determinado”.
También hizo referencia el titular de Medio Rural a las críticas lanzadas por el abogado de los trabajadores, Alberte Xullo Rodríguez Feixoó, sobre la supuesta inacción de la Xunta de Galicia en este tema. Juárez aseguró que él mismo siguió la evolución de este asunto “dende o principio”. De hecho, reconoció que “xa tiña noticias dese problema antes de ser conselleiro”.
En la misma línea, afirmó que trata de “estar informado de tódolos movementos, porque estamos preocupados. Nos gustaría que Pascual reconsiderase a súa decisión, pero é unha decisión de empresa e nós temos que respectala”. Como Administración, recordó, su principal función es ahora “protexer, na medida do posible, os dereitos dos traballadores”.