El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció el restablecimiento
de las comisiones militares creadas por su predecesor, George W. Bush, para
juzgar a presos sospechosos de terrorismo retenidos en el penal de
Guantánamo. Las nuevas comisiones militares estarán dotadas de mejores
garantías legales, según Obama, y por ejemplo no podrán admitir rumores o
pruebas obtenidas mediante interrogatorios "crueles, inhumanos o
degradantes".
También tendrán más facilidades para elegir a su abogado
defensor y se darán protecciones básicas a quienes se nieguen a testificar,
agregó el presidente en un comunicado distribuido por la Casa Blanca.
Los
jueces de las nuevas comisiones militares también podrán establecer la
jurisdicción de sus propios tribunales, explicó. Según Obama, las reformas
"comenzarán a restablecer las comisiones como un foro legítimo para el
enjuiciamiento, al tiempo que las adaptan al Estado de Derecho".
El
presidente prometió también colaborar con el Congreso para reformas adicionales,
que permitan que estas comisiones "enjuicien de manera efectiva a los
terroristas y sean un camino, junto a los juicios en tribunales federales, para
la administración de la Justicia". "Este es el mejor camino para proteger
nuestro país al tiempo que respetamos nuestros valores más queridos", destacó
Obama.
Dos días después de jurar su cargo, en enero, Obama había firmado una
serie de órdenes ejecutivas en las que exigía el cierre de la prisión de
Guantánamo en el plazo de un año y suspendía las comisiones
militares. Entonces, el presidente estadounidense alegó que el sistema de
comisiones militares no funcionaba, pero no descartó que se pudiera retomar en
el futuro tras introducirle reformas.
Las nuevas comisiones no juzgarán a
todos los presos actualmente retenidos en Guantánamo, en la actualidad 241, sino
a algunos de los sospechosos de pertenecer a la red terrorista Al Qaeda, más
destacados.
Entre ellos se encuentran cinco acusados de haber participado en
la trama para los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra EE.UU., como el
supuesto "cerebro" de la operación, Jalid Sheij Mohamed. Además, las
comisiones podrían juzgar a otros presos sospechosos de terrorismo que se
capturen en el futuro.
El anuncio de la vuelta de las comisiones militares,
que Obama describió durante su campaña electoral como "un tremendo fracaso",
causó consternación entre los grupos pro derechos humanos.
La organización
Amnistía Internacional afirmó hoy que "no se puede reformar un sistema que es
básicamente injusto". "Estados Unidos cuenta con un sistema de justicia penal
civil que está acostumbrado a enfrentarse a casos complejos. Este es el sistema
que el Gobierno de EE.UU. debería emplear para cada preso de Guantánamo que
quiera llevar a los tribunales", indicó la organización.