El secretario general del PPCV, Ricardo Costa, ha declarado como imputado
ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana por un supuesto
delito de cohecho y ha asegurado ante el juez que su actividad pública es
"posterior" a la fecha de los "presuntos trajes" que se le imputan.
El
magistrado que instruye la ramificación en Valencia de la supuesta trama de
corrupción en el PP, el denominado caso "Gürtel", no ha adoptado ninguna medida
cautelar sobre Costa ni sobre el ex vicepresidente del Gobierno valenciano
Víctor Campos, que también ha prestado declaración como imputado por estos
hechos.
Según las investigaciones desarrolladas por el juez Baltasar Garzón
antes de inhibirse en favor del tribunal valenciano, Costa adquirió trajes en
diferentes tiendas de ropa por un importe de 7.325 euros que fueron pagados por
Orange Market, una de las empresas vinculadas a la trama supuestamente dirigida
por Francisco Correa.
Al respecto, Costa le ha explicado al juez que es
secretario general del PPCV desde junio de 2007 y portavoz del PP en Les Corts
desde abril de 2008, "fechas todas ellas posteriores a los presuntos trajes que
se imputan".
En declaraciones al centenar de periodistas que le aguardaban
tras su comparecencia, ha asegurado que sus abogados "tienen todos los elementos
probatorios" que "sustentan" su declaración. Además se ha mostrado convencido
de haber actuado "de acuerdo con la legalidad" en "todo momento" y considera que
su comportamiento ha sido "absolutamente correcto".
Costa, que ha contestado
a las preguntas de "todas" las partes e "incluso a más" de lo que le
correspondía, ha reiterado que las imputaciones que se le achacan "no tienen
fundamento" alguno.
Según han dicho a EFE sus abogados Ramón Hermosilla y
Juan Casanueva, la declaración ha "ido bien" porque "ha dicho la verdad".
A
su llegada al Palacio de Justicia, Costa ha soportado los insultos de una mujer
que gritaba "ladrón" y "trajes para todos", pero al salir ha recibido el apoyo
de una docena de personas que ha lanzado frases de ánimo y se ha hecho fotos con
él.
Con anterioridad a Costa ha comparecido ante el juez, y también como
imputado, el ex vicepresidente del Gobierno valenciano Víctor Campos, quien no
ha querido hacer declaraciones a los periodistas y únicamente ha apuntado que
estaba "muy tranquilo" y que "todo ha ido muy bien".
Tras tomar declaración a
ambos imputados, el magistrado instructor de la causa, José Flors, ha decidido
no adoptar "ninguna medida cautelar" sobre ellos, según ha informado el Tribunal
Superior de Justicia en un comunicado.
La declaración de Costa y Campos ha
generado diferentes reacciones, como la del vicesecretario de Comunicación del
PP, Esteban González Pons, quien ha reiterado el apoyo de su partido y ha dicho
que los populares "van a poder descansar" y quedarse "muy tranquilos" tras las
declaraciones de los imputados.
"Ahora vamos a poder descansar al escuchar
las versiones que hayan dado a los jueces" entre hoy y mañana. "Y nos quedaremos
tranquilos", ha afirmado González Pons antes de que incidir en que "no es en los
medios de comunicación" donde deben juzgarse a "personas tan honorables".
En
este mismo sentido, el vicepresidente primero del Consell, Vicente Rambla, ha
expresado su convencimiento de que este proceso judicial tendrá un "pronto y
favorable final".
Por el contrario, el secretario general del PSPV-PSOE,
Jorge Alarte, opina que "independientemente del resultado judicial" de este
proceso, el president de la Generalitat, Francisco Camps, ha quedado
"inhabilitado" para seguir al frente del Gobierno valenciano.
Este miércoles declararán en esta misma sede judicial, también como imputados, Francisco Camps
(a las 10.00 horas), el ex jefe de gabinete de la Conselleria de Turismo Rafael
Betoret (a las 11.00) y el responsable de la empresa Orange Market en Valencia,
Álvaro Pérez (a las 12.00).