Kobe Bryant le ganó el duelo de titanes a Carmelo Anthony en la victoria
(105-103) de los Lakers ante los Nuggets de Denver en el primer partido de la
Final del Oeste, un duelo disputado de poder a poder, siempre con el cuchillo
entre los dientes, que se dirimió en los últimos segundos.
Bryant se fue
hasta los 40 puntos, en tanto que Anthony firmó 39. El líder angelino recibió la
ayuda de Pau Gasol, que a pesar de ser prácticamente anulado en muchas fases del
partido por Kenyon Martin y Chris Andersen, rubricó 13 puntos y 14
rebotes.
En la recta final y a pesar de las imprecisiones locales frente a la
gran concentración de Denver, un triple decisivo de Fisher puso por delante a
los Lakers (97-96), que se beneficiaron de dos acciones defensivas determinantes
de Gasol.
Otro lanzamiento exterior de Billups devolvió la ventaja a los
suyos pero el ala-pívot español empató el envite (99-99) desde el tiro libre.
Entonces Bryant, también desde la personal, tampoco falló y los Nuggets tiraron
el partido con un fallo garrafal al sacar de banda (error de Anthony Carter), ya
que el balón lo robó Ariza y el 24 angelino, finalmente, sentenció.
Ese fue
el final de un partido vibrante desde antes que se echara el balón al
aire.
La emoción que despertó la interpretación del himno de Estados Unidos a
cargo de Dick Van Dyke y la presencia del antiguo "laker" Elgin Baylor sobre la
cancha, contrastaba con el desangelado aspecto del Staples, que tardó en
llenarse debido a lo inusual de la hora (6:00, en vez de las 7:30) y a la
celebración de la final del programa American Idol frente al pabellón.
Los
Lakers salieron desconocidos y acongojados ante el imperial arranque de Anthony,
autor de 16 puntos (7/8 en tiros), con dos triples, al término del primer cuarto
(23-31) para los Nuggets, magníficos en defensa, especialmente sobre Gasol, que
apenas tocó el balón, y Andrew Bynum.
El equipo de George Karl llegó a
superar a los locales por 13 puntos en ese periodo (14-27), pero las cosas no
tardaron en cambiar en cuanto los suplentes de Denver aparecieron en escena,
mientras que los Lakers recibían una gran noticia: sus secundarios a punto
estuvieron de empatar el duelo (32-35).
Especialmente activo se mostró Luke
Walton, siempre amenazante entre la penetración y el tiro de cinco metros.
Entonces volvieron los titulares y se desató la contienda entre Nené y
Gasol.
Si bien el brasileño le ganó de largo la partida en la primera parte,
con tres mates de gran autoridad sobre el español, el 16 angelino comenzó a
tomarse la revancha antes del descanso, cuando los Lakers lograron su primera
ventaja del partido (50-49).
Al llegar al ecuador llegaban más buenas
noticias para el equipo de Phil Jackson. El base Derek Fisher anotó sus primeros
puntos -un triple- sobre la bocina (55-54), para ir por delante a pesar del gran
porcentaje de acierto de los Nuggets (52,6 por ciento), comparado con el
discreto 38,5 por ciento de los Lakers.
El banquillo local también se
imponía: 20 puntos por 3 de su rival. En esas Anthony reapareció con la escopeta
bien cargada (alcanzó los 30 puntos a la mitad del tercer cuarto), pero
coincidió con los mejores minutos de los angelinos, jugando como equipo e
intensos en defensa.
Pero los Nuggets no se amilanaron. Las aportaciones en
ataque de Chauncey Billups y Kenyon Martin reflotaron a su equipo y emprendieron
el último cuarto con ventaja en el marcador (74-76) gracias a un triple de J.R.
Smith.
Las espadas en alto y la tensión por las nubes. Triples de ida y
vuelta a cargo de Smith, Bryant y Jordan Farmar. Jugadas eléctricas de Anthony y
el líder angelino. Todo por decidir (92-94) a falta de cuatro minutos, pero los
Lakers se encomendaron a su líder y a la impecable acción defensiva de Ariza
para llevarse la victoria.