Más de 6.000 trabajadores se movilizaron de forma pacífica por las calles de Vigo para condenar las cargas policiales que se produjeron el jueves en distintos puntos de la ciudad dentro de la cuarta jornada de huelga del sector en la provincia de Pontevedra.
En una asamblea celebrada en Praza do Rei, el representante de CC OO, Ramón Sarmiento, afirmó -en relación con los incidentes- que “o noso conflito non é coa Policía” sino “coa patronal”. Sobre este particular, Sarmiento afirmó que “os traballadores non somos delincuentes” y “non nos temos que esconder de ninguén”, por lo que “á Policía non a precisamos”, destacó.
Asimismo, el responsable del metal de CC OO incitó a la Xunta que cumpla con su ofrecimiento de ser mediadores en el conflicto, “que para iso lles pagamos”, ya que “xa tiveron tempo de chegar e de ter despacho”.
Por su parte, el responsable de UGT, Diego Atanes, condenó igualmente las cargas policiales y señaló que “por desgracia temos que vir a demostrar que somos traballadores inteligentes”. Además, recordó que “o único obxectivo” de todas las movilizaciones es “acadar un convenio xusto” y apuntó a los empresarios como “únicos culpables”. Asimismo, acusó a la patronal de estar “atrincherados con argumentos fascistas”.
Atanes exhortó a la Xunta a que oficie de mediador. “Queremos que traballen”, afirmó, y agradeció la presencia de trabajadores de otros astilleros que tienen convenios diferentes del que se está negociando.
“CHANTAXE E EXTORSIÓN”
En su intervención, el representante de las negociaciones de la CIG, Antolín Alcántara, devolvió las acusaciones de “chantaxe e extorsión”, expresadas por la patronal, asegurando que esos son “os seus instintos” y afirmó que “nós temos algo que eles no teñen: a razón”.
En su intevención, ante los trabajadores reunidos en Praza do Rei, Alcántara advirtió que si las negociaciones “se rompen aquí, se rompen tamén noutros sitios”, por lo que “non nos van poder parar”.
El representante de CIG calificó a los empresarios de "verdadeiros depredadores" por su comportamiento en este conflicto y pidió apoyo y comprensión a los trabajadores, porque “si damos un paso atrás, é para dar outro mayor”, afirmó Alcántara.
Por su parte, el responsable de CIG-Metal, Miguel Anxo Malvido, también hizo referencia a las cargas policiales, señalando que “non é un conflito policial” sino “polo convenio”. Por este motivo, Malvido opina que “ainda que a patronal reclamara esa intervención”, las cargas del jueves fueron “inxustas” y “desmedidas” con los trabajadores, “que só reivindicaban o seu convenio”.
Asimismo, Malvido manifestó estar "contento" por el apoyo demostrado ayer por los trabajadores del naval.
Las movilizaciones protagonizadas ayer por los empleados de los astilleros, tanto de Bouzas como de Teis, estuvo motivada por las cargas policiales que se produjeron en ambas zonas de la ciudad con motivo de la cuarta jornada de huelga convocada por UGT, CC OO y CIG como medida de presión para la negociación del convenio de la provincia de Pontevedra. Los altercados tuvieron lugar después de que los trabajadores cortaran los accesos a la ciudad hasta en siete puntos de entrada.
Tras las cargas, los huelguistas se atrincheraron en Teis y en Barreras, e intercambiaron balas de goma y gases, por parte de los antidisturbios; y tornillos tuercas y piedras desde las barricadas hechas por los trabajadores.
Aunque no estaba convocada oficialmente, la movilización de hoy comenzó con asambleas en los astilleros, y manifestación de los trabajadores en Teis y Beiramar, confluyendo en Colón, para luego subir por Urzaiz, Gran Vía y Praza España, donde hicieron una parada de media hora.
Finalmente, se dirigieron a Praza do Rei, donde celebraron la asamblea, enfundados con sus ropas de trabajo, para luego regresar en dos grupos a sus puestos de trabajo.