El periodista Julián Lago, que ya ha sido sometido a dos intervenciones
quirúrgicas, continúa en estado grave en un hospital de Asunción, tras ser
atropellado por una motocicleta hace una semana en una región rural de
Paraguay.
Fuentes del Centro Médico Bautista, donde se encuentra ingresado,
informaron a Efe que Lago, de 63 años, continúa en estado de coma y que tras los
últimas tomografías del cráneo, del tórax y del abdomen, a las que fue sometido,
se pudo comprobar que su situación aún es crítica. Además su estado
neurológico no ha variado de forma favorable y sigue en la unidad de cuidados
intensivos con respiración asistida y sedado.
El reportero, cuyo médico
personal, el español José Eugenio Guerrero, llegó a Asunción para realizar
un seguimiento del tratamiento del paciente, fue operado el martes por la noche
de una enteritis (afección del intestino delgado) "necrosante", detectada en una
ecografía del abdomen.
Lago fue trasladado al Centro Médico Bautista y
operado de urgencia el 14 de mayo pasado de un traumatismo grave de cráneo,
después de ser atropellado por un motorista cuando salía de su vehículo, en la
ciudad de Coronel Oviedo, a 120 kilómetros al este de Asunción.
El
periodista, que reside en la localidad de Simón Bolívar, al norte de Coronel
Oviedo, fue auxiliado inicialmente en una clínica local y posteriormente
trasladado a la capital paraguaya, mientras el motorista, Roque Lugo, de 23
años, fue puesto a disposición de la Fiscalía.
Lago, quien desde el pasado
sábado está acompañado por sus dos hijos mayores, que viajaron desde España, se
retiró de la profesión tras una larga trayectoria en medios escritos, radio y
televisión, y se trasladó a Paraguay a finales de 2008.