El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia,
advirtió de que todavía no han aflorado todas las pérdidas en los balances
de la banca europea, situación que sigue mermando la confianza en los mercados e
impide la vuelta a la normalidad. Durante su participación en el seminario
"La crisis económica española en un contexto global" organizado por la Fundación
Alternativas, Almunia también alertó de que habrá tensiones "muy fuertes" de
financiación en Europa dentro de un tiempo, que acarrearán mayores problemas de
endeudamiento público.
Para el comisario europeo, todavía hay un "problema de
transparencia" en el sistema financiero, por lo que, añadió, "hasta que no se
saneen los balances de las entidades bancarias no se volverá a una situación
normal".
En su opinión, es necesario recapitalizar más entidades, una tarea
en la que, a su juicio, el sector privado "debe ayudar". Ahora que en los
mercados hay más liquidez a plazos cortos (a 3 y 6 meses) y que las emisiones de
bonos funcionan "bastante mejor", "la clave es el crédito", señaló Almunia, ya
que, "aunque no estemos en un 'credit crunch', sí hay problemas de oferta de
créditos". Por tanto, destacó, "la tarea inmediata es acabar de resolver los
problemas que el sistema financiero sigue sufriendo para que el crédito
fluya".
En este sentido, Almunia señaló que, aunque de momento los Estados
europeos no están teniendo problemas para emitir deuda, habrá tensiones de
financiación muy fuertes dentro de un cierto tiempo, porque los plazos de
endeudamiento son cortos. Por tanto, señaló, habrá muchos países que quieran
refinanciar su deuda en los mercados.
Aunque afirmó que la economía real
todavía está en lo más hondo de la crisis y que los signos positivos de
crecimiento son "escasísimos", auguró que en los últimos trimestres del año la
economía decrecerá menos que en el segundo trimestre y se acercará a un
crecimiento cero.
Almunia consideró que hay que empezar a pensar en una
estrategia de salida de la crisis y en una retirada ordenada del Estado de las
entidades financieras en las que esté, para evitar pérdidas de eficiencia y
desventajas competitivas que ya están empezando a surgir. Asimismo, insistió
en la "urgencia" de crear autoridades de supervisión financiera europeas, ya
que, lamentó, los supervisores nacionales "siguen siendo muy reticentes a
coordinarse".
También consideró necesario acabar con "la tolerancia con
comportamientos como los que se han producido" en las entidades bancarias, en
alusión a los sistemas de remuneración, que en su opinión han sido "claramente
procíclicos, incentivadores de la asunción de riesgos más allá de lo razonable y
éticamente reprochables". Hay que intentar, además, evitar la ruptura del
mercado interior europeo e impedir "que vaya marcha atrás" el proceso de
fusiones e integraciones entre entidades de unos países y de otros,
apuntó.
En relación a los precios, destacó que su caída está ayudando al
aumento del consumo privado de bienes no duraderos, al tiempo que no prevé
riesgos "serios" de deflación en Europa, aunque existen en varios países, entre
ellos España.
Sobre el mercado laboral, se limitó a señalar que la Unión
Europea debe prestar la "máxima atención" al aumento del desempleo, para evitar
que se convierta en "paro estructural".