El ex alcalde socialista de Lorca Miguel Navarro pasó a disposición
judicial por su presunta vinculación con la trama de corrupción que se investiga
en la empresa municipal de limpieza Limusa. Navarro llegó a las 20 horas en
un coche patrulla a los juzgados lorquinos, donde entró escoltado por cuatro
agentes de la Policía Nacional, con la cara descubierta y sin esposas.
El ex
regidor lorquino, acusado de un presunto delito de malversación de caudales
públicos, rehusó hacer declaraciones al nutrido grupo de periodistas que le
esperaban a las puertas de los juzgados, y accedió a los mismos a través de la
puerta que conduce a los calabozos.
A las puertas de la sede judicial
esperaban también a Navarro un grupo de cinco ex concejales socialistas, que
formaron parte de sus equipos de gobierno durante su época de alcalde y que le
gritaron "ánimo, Miguel", al tiempo que le aplaudían. Gesto que Miguel Navarro
ha correspondido levantado la mirada y haciendo un pequeño ademán a modo de
saludo.
Navarro, que vestía chaqueta y camisa azul, y pantalón gris, pasará
ahora a declarar ante el titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción
Número 4 de Lorca que instruye el caso, el magistrado Sergio Romero.
Romero
ya ha tomado declaración al ex concejal socialista en el ayuntamiento
de Lorca Jesús Molina y al ex interventor del ayuntamiento de esta ciudad
Francisco Poyatos, quienes continúan en el interior de las dependencias
judiciales.
El ex alcalde de Lorca Miguel Navarro fue detenido a primera de
esta mañana junto al ex edil Jesús Molina, por su presunta implicación en la
trama de corrupción destapada en marzo en el seno de la empresa municipal de
limpieza de Lorca, Limusa.
Navarro y Molina son los dos últimos detenidos en
la operación anticorrupción que comenzó en marzo con el arresto del ex director
de Limusa Francisco Gil, quien desde entonces permanece ingresado en prisión,
acusado de malversación y delitos contra la Hacienda Pública.