El déficit del Estado hasta el mes de abril fue de 6.553 millones de euros, el 0,60 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), debido sobre todo a una "pérdida de ingresos importante" para las arcas de la Administración central, según el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña.
Este déficit, medido en términos de contabilidad nacional, contrasta con el
superávit de 9.123 millones registrado en el mismo periodo del año anterior y se
debe también, según Ocaña, a la deducción de 400 euros en el IRPF y al impacto
de las medidas adoptadas ante la crisis, como el adelanto de las devoluciones
por el IVA y los mayores aplazamientos en el pago de impuestos.
En términos
de caja -que computa los ingresos y los gastos cuando se efectúan, no cuando se
comprometen- el Estado tuvo hasta abril un saldo negativo de 8.467 millones de
euros, frente al superávit de 8.376 millones de euros registrado en el mismo
periodo de 2008.
Carlos Ocaña señaló que la evolución negativa de los
ingresos va en línea con la situación económica, aunque insistió en que también
se combinan las medidas tomadas, que tienen un impacto significativo sobre la
recaudación.
NO HAY BROTES VERDES
En cualquier caso advirtió de que no se atisban "brotes verdes"
de recuperación en la recaudación de impuestos, que se estabilizará "más tarde"
que el resto de la economía, porque funciona con un cierto retraso. Además,
advirtió de que la mejora en los ingresos del Estado, cuando se produzca, se
hará de forma desigual en los distintos tributos y por ahora, insistió, "no hay
recuperación ninguna, como es normal".
En este periodo, los gastos del
Estado, por el contrario, subieron el 13,5 por ciento, hasta los 54.349 millones
de euros, debido a los pagos por gastos de personal y a transferencias
corrientes a comunidades autónomas y ayuntamientos, así como a las
transferencias de capital, que subieron el 178,2 por ciento debido al Fondo
Estatal de Inversión Local.
El Impuesto sobre la Renta de las Personas
Físicas (IRPF) sigue "comportándose", según el secretario de Estado, mejor que
el resto de los tributos, a pesar de que registró hasta abril una caída del 11,7
por ciento. Esta reducción se debe, por una parte, a la caída de las
retenciones por trabajo -al haberse reducido el empleo-, pero también a la
deducción de 400 euros y a la incidencia del pago fraccionado. Así, Ocaña
aseguró que, sólo en abril, se han dejado de ingresar 2.000 millones de euros
por el adelanto de esta deducción, que no se registró en el mismo mes del año
pasado.
Además, sin el aumento del pago fraccionado y el mayor número de
devoluciones ya registrado la bajada de la recaudación en IRPF habría sido del
3,6 por ciento. En los datos de este mes se produce una distorsión con el
tributo que grava a las empresas, el Impuesto sobre Sociedades, cuya recaudación
ha aumentado el 59 por ciento debido a que el año pasado se amplió el plazo para
el pago fraccionado y los ingresos importantes no se registraron hasta mayo, de
ahí esta diferencia interanual que se corregirá en próximos meses. Además,
recordó, este año ha desaparecido la libertad de opción del pago del 18 por
ciento en la última cuota líquida del impuesto.
De no existir ambos efectos,
los ingresos por el Impuesto sobre Sociedades habrían disminuido el 27,7 por
ciento, más en línea con la situación de crisis.
Los ingresos obtenidos a
través del IVA también han registrado hasta abril una importante caída, del 33
por ciento, pero dicha bajada habría sido menor, del 21,1 por ciento, si no se
estuviesen aplicando los adelantos de la devolución de este tributo o el
aplazamiento de sus pagos. En este sentido, según datos del Ministerio de
Economía y Hacienda, las medidas tomadas respecto al IVA -aumento de
aplazamientos, devoluciones mensuales y adelanto de las devoluciones- suponen
5.850 millones menos para las arcas del Estado sólo en el mes de abril y con
respecto al mismo mes del año anterior.
La recaudación por los Impuestos
Especiales se redujo el 3,8 por ciento debido a la "atonía del consumo", según
reconoció Ocaña, y retroceden todos los tributos excepto el que grava la
electricidad.