José Blanco, feliz ministro de Fomento, se ha quitado la careta y ha dejado en bolas a su partido en Galicia. Don José ha reconocido que lo del AVE en el 2.012 era un cuento chino reconocido por todos. ¡Hay que echarle valor! Y aquí no dimite nadie. El PSdG ha quedado a culo pajarero y su credibilidad a la altura del betún. Les queda el suicidio político, o sea la oposición irresponsable y montaraz de la que hacen gala. Van cuesta abajo y sin frenos, como el AVE.