Los representantes de las tres principales centrales sindicales –CIG, UGT y CC. OO.- convocaron dos nuevas jornadas de huelga para el miércoles y el jueves de la próxima semana tras suspenderse la mediación en la negociación del convenio colectivo.
La Consellería de Traballo e Benestar Social explicó que la negociación en el sector del metal quedó suspendida “temporalmente” a la espera de que se produzcan las “condiciones técnicas adecuadas” para retomar las conversaciones. Así, el departamento autonómico incidió en que no se trata de una ruptura del diálogo, ya que el Gobierno gallego continuará manteniendo “todos os encontros, formais e informais, con patronal e sindicatos, que sexan necesarios”.
La decisión de suspensión fue aprobada de “común acordo” por ambas partes implicadas y la postura deriva, según señaló el comunicado, de que pese a que esta semana se produjeron “avances”, las posiciones están “o suficientemente distanciadas” como para llegar a un acuerdo. Así, los mediadores consideraron “recomendable” realizar un “pequeno receso” con el fin de que haya un espacio para la reflexión y para buscar puntos de consenso. Además, la Xunta apela a la responsabilidad de ambas partes para mantener el diálogo y buscar fórmulas que permitan una solución consensuada para resolver el conflicto.
Por su parte, el portavoz de la CIG, Miguel Anxo Malvido, señaló que los sindicatos esperaban que la mediación pudiera dar “máis froitos” aunque confirmó que las partes están “moi distantes” y lamentó que la patronal esté “enquistada” en una postura “inmovilista”. Así, afirmó que a las centrales sindicales no “nos quedou máis remedio” que convocar nuevas medidas de presión para modificar y avanzar en el proceso de negociación. Malvido confió en que mediadores y patronal “se dean conta” en los próximos días de que “estamos nun sin sentido” y que la convocatoria de huelga de la semana que viene convierte el proceso en un conflicto “sen fin” que no beneficia a ninguna de las partes, matizó.
Por su parte, el portavoz de CC OO, Ramón Sarmiento, confirmó la convocatoria de las dos nuevas jornadas de huelga para la próxima semana tras suspenderse la mediación en la negociación, y consideró “importante” que los 5 días de preaviso obligatorios anteriores a las convocatorias “sexan aproveitados polas partes”. Así, destacó que los sindicatos “debemos estar receptivos” a lo que planteen los mediadores y a todo los síntomas que “podamos detectar”.
Sarmiento señalo que si el tiempo de preaviso no es aprovechado por patronal y mediadores para propiciar un acuerdo “debemos facer lectura e sacar conclusións”, así como trasladar a todos los trabajadores del sector la “necesidade de demostrar a participación e a contundencia” en las dos jornadas de huelga convocadas. Asimismo, acusó a la patronal de “non querer chegar a un acordo” e intentar así “prorrogar” el convenio actual.
PATRONAL
Por otra parte, el portavoz de la patronal, Javier Martínez, señaló que cada día que pasa sin acercar posturas las partes están “más cabreadas” y destacó que tras la suspensión de la mediación puede producirse “la madre de todos los conflictos”.
Martínez no quiso valorar la convocatoria de huelga para la próxima semana al no tener la confirmación oficial y afirmó que una vez recibida la convocatoria puede dejar de ser el representante de los empresarios en la mesa al no sentirse preparado para negociar con un escenario de conflicto. Así, se calificó como un hombre de “diálogo como instrumento de consenso para alcanzar acuerdos” y destacó que los empresarios podrán elegir a otro portavoz, ya que él no se considera cualificado para continuar la negociación bajo un escenario de “presión”.
El Círculo de Empresarios de Galicia-CFV hizo también un llamamiento a la reflexión y moderación a empresas y sindicatos. Mediante un comunicado, sugieren que esta es la fórmula para que no se agrave más la situación de crisis que, en su opinión, obliga a hacer un esfuerzo para introducir sosiego en las negociaciones colectivas.
Aluden a los resultados económicos, que apuntan a una notable caída de la producción industrial y de los resultados empresariales, lo que afirman que origina dificultades a las empresas para invertir en mejoras en los sistemas productivos y plantillas. Basándose en esto, afirman respetar la legitimidad de las reivindicaciones laborales, pero consideran que es necesario analizar fríamente la situación por parte de empresarios y sindicatos para arbitrar medidas que impidan que continúe la destrucción de empleo. Se refieren, también, a los graves efectos que puede ocasionar a Vigo la difusión de una imagen de conflicto, en un momento en el que resulta imprescindible animar a la inversión empresarial, afirman.