Alrededor de 200 trabajadoras de Caramelo marcharon este jueves desde la planta de la factoría en A Grela hasta el centro de la ciudad, para protestar contra el ERE anunciado por la empresa y por lo que califican de "complicidad" de la Xunta. Así, las manifestantes han realizado dos paradas, la primera ante la sede del socio mayoritario de la textil, Inveravante, y la segunda ante la sede del Partido Popular.
Las trabajadoras han cortado la calle y arrojado a las oficinas del principal accionista de la empresa huevos, papeles troceados y billetes falsos de 500 euros.
Han cubierto las puertas de la sede de la empresa de Manuel Jove con pegatinas en las que se lee "Caramelo, na conciencia de Jove y Xunta".Un texto que sintetiza la postura del comité de empresa, que culpa al gobierno de Alberto Núñez Feijóo de "colaborar" con la empresa en los despidos, como explicó su predidenta, Isabel Muíño, durante la concentración: "Cada vez el ambiente es más caliente, la gente está muy quemada, porque esto es una tomadura de pelo, porque la Xunta nos está dando la espalda", afirmó Muíño, que critica que una persona de la Xunta haya participado en el consejo de administración que decidió plantear el ERE.
Las trabajadoras se arrodillaron ante la sede del PP y corearon consignas en contra de la deslocalización y de la conselleira de Traballo e Benestar Social, Beatriz Mato, a la que acusan de "no dar la cara" y rechazar una reunión con el comité de empresa.
Hoy termina la última de las tres jornadas de huelga consecutiva de los trabajadores. En espera de que se determine una fecha para otra reunión negociadora, plantean ya nuevas jornadas de huelga y otra manifestación para finales de la semana que viene.