Las marcas automovilísticas han lanzado intensas campañas promocionales de
ventas de coches complementarias con el Plan 2000E que, en algunos casos, pueden
alcanzar hasta los 10.000 euros de descuentos sobre los precios
oficiales.
Estas campañas, que en la mayoría de las marcas estaban activas
desde principios de año ante la insistente caída de ventas y el aumento de los
stock, vienen ahora, en algunas de ellas, a complementar el Plan de Ayudas,
mientras en otras la subvención es incluida dentro de la promoción. En el
rango más alto se encuentra Fiat, que en algunos modelos de su stock, puede
alcanzar los 10.000 euros de deducción sobre el precio de venta al
público.
En este nivel de oferta, buena parte de marcas llega a superar los
5.000 euros de oferta complementaria al Plan 2000E, pero toda ella se concentra
en modelos de gamas media-alta y alta que están fuera de las condiciones de la
iniciativa administrativa.
Como punto de partida, casi todas las firmas se
inclinan por el rango entre los 1.000 y 2.000 euros, es decir el compromiso del
Plan 2000E y se dobla esa cantidad como oferta complementaria. En el rango
bajo, destaca Peugeot que parte con 4.100 euros en una oferta que afecta al 80%
de toda su gama, o de Fiat, que incluye en la misma al 90% de sus coches a la
venta
El Plan 2000E, operativo desde el pasado 18 de mayo, con aportaciones
de 1.000 euros por parte de las marcas, 500 por parte del Gobierno Central y
otros 500 por parte de algunas comunidades autónomas.
Las comunidades que no
se han sumado a la literalidad de la iniciativa propuesta por Rodríguez Zapatero
han optado por su propio rango de ayudas, como es el caso de los dos principales
mercados automovilísticos: Madrid y Cataluña.
Una vez conocida la
intencionalidad del Gobierno de poner en marcha una serie de ayudas directas a
la compra de automóviles, con el horizonte, en principio, para el 1 de junio, la
mayor parte de las marcas automovilísticas instaladas en España y, sobre todo,
la de mayor volumen de ventas, pusieron en marcha ofertas propias, para evitar
la paralización del marcado en la segunda quincena de mayo.
En este sentido,
Ford ejerció de arranque de estas iniciativas unilaterales de las marcas, con un
rango de ayudas entre los 2.000 y los 6.000 euros, a la que siguieron de
inmediato el resto de firmas con mayor implantación en el mercado español.
El
gobierno también fue consciente de ese riesgo de paralización de las ventas, y
en una reunión de urgencia entre el Ministerio de Industria y las Comunidades
Autónomas, decidió poner en marcha el Plan 2000E el 18 de mayo, con 1.500 euros
de punto de partida, más los 500 de las autonomías que desde ese mismo momento
secundaban la propuesta gubernamental.
Las ayudas económicas se financiarán
mediante la emisión de deuda pública, que permitirá que entre 18 de mayo y la
misma fecha de 2010, se puedan beneficiar de estas bonificaciones hasta 200.000
vehículos con un precio de venta inferior a 30.000 euros y bajo poder
contaminante.
Las condiciones para recibir estas ayudas se plasman en el
cambio de un coche nuevo por otro con una antigüedad mínima de 10 años o 250.000
kilómetros, de 12 años si la opción de compra es un usado. El espectro de
beneficiarios se establece para clientes particulares, autónomos y pequeñas y
medianas empresas que compren un turismo del segmento urbano o utilitario, o
comercial con peso de hasta 3,5 toneladas nuevo, o de segunda mano con una
antigüedad máxima de cinco años.