El español Carlos Sastre, vencedor del Tour 2008, consiguió en la cima del
Vesubio su segunda victoria de etapa en el Giro del Centenario aunque su
esfuerzo, que le permitió ascender al cuarto puesto en la general, no fue
suficiente para meterse en el podio.
Sastre acreditó un tiempo de 4h33:23 en
la decimonovena etapa y se llevó los 20 segundos de bonificación. El italiano
Franco Pellizotti entró 20 segundos después y su compatriota Danilo Di Luca
restó otros ocho segundos al líder Denis Menchov gracias al bonus del tercer
puesto, para quedarse a 18 de la "maglia rosa".
El trayecto de 164 kilómetros
entre Avellino y el Vesubio ofrecía a Carlos Sastre y a los escaladores la
última oportunidad de mejorar su clasificación, ya que la contrarreloj del
domingo, de 15,5 km., apenas ofrece margen para grandes cambios. "La etapa de
mañana en el Vesubio será mi última oportunidad de hacer algo más en este Giro",
dijo la víspera Sastre, que estaba quinto en la general a 3.30 de Menchov y a
minuto y medio del podio.
La escapada del día no fue tan multitudinaria como
otras veces. En el k, 16 saltaron sólo dos corredores, el italiano Mauro Facci
(Quick Step) y el ucraniano Yuriy Krivtsov (AG2R), que obtuvieron rápidamente
una ventaja de siete minutos, pero los 20 segundos de bonificación que ofrecía
la cima del Vesubio eran demasiado tentadores para Di Luca, que estaba a 26 del
líder.
En efecto, el equipo LPR, con Alessandro Petacchi a la cabeza, tomó el
mando del grupo con casi cien kilómetros por delante y bajó la diferencia a
niveles controlables (3:30 a 40 km. de meta). En el pelotón Lance Armstrong
sufría una caída sin consecuencias al engancharse con Chechu Rubiera y ambos se
reintegraron sin problemas al pelotón.
Al paso por las ruinas de Pompeya, la
ciudad arrasada por la erupción del Vesubio en el año 79 d.C, los dos fugados
tenían menos de dos minutos de margen. Sus opciones de victoria se habían
evaporado y llegaba la hora de los aspirantes al triunfo final.
Las ascensión
al Vesubio tenía 13 kilómetros con rampas de hasta un 12 por ciento (media de
7,4) y tramos de pavés que conducían a los corredores desde una altitud de 33
metros en la base hasta los mil en la cima.
A una velocidad de 51 kms/h el
LPR había tensado al máximo la carrera antes de comenzar la escalada y continuó
tirando junto al Liquigás de Franco Pellizotti e Iván Basso (tercero y cuarto en
la general), que mandó por delante a Valerio Agnoli, a quien se sumó Paolo
Tiralongo (Lampre). Menchov, que en la última llegada en alto había cedido
cinco segundos a Di Luca, se puso a rueda del italiano mientras Stéfano Garzelli
y Basso atacaban por delante.
Di Luca lanzó su primer ataque a 8 km. de la
cima pero todos respondieron. Sastre, que había tardado unos segundos en
colocarse, dio continuidad a su progresión y a 7 km. de meta se fue por delante
para alcanzar a Basso, formando una cabeza de carrera de lujo. Unos metros por
detrás marchaban Gilberto Simoni y David Arroyo.
Bajo la pancarta de 5 km.
Sastre dejó clavado a Basso y por detrás, a 40 segundos del español, arrancó por
segunda vez Di Luca, otra vez sin éxito: Menchov y Pellizotti
respondieron.