El conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Agustín Hernández, denunció la existencia de un desfase presupuestario de 40 millones de euros en el Instituto Galego da Vivenda e Solo (IGVS), que obligará a su departamento a "reformular" las cuentas del organismo y a emprender "unha contención radical dos gastos".
Hernández, que considera que los hechos tienen "moita gravidade", explicó que la situación de las finanzas del órgano conllevará "un replanteamento global" de los proyectos, con el fin de sacar al IGVS "do buraco negro no que o deixou" el Gobierno del ex presidente Emilio Pérez Touriño. Tras insisitir en que se tratará de "evitar a paralización" de las actuaciones en marcha, el conselleiro explicó que arbitrará "fórmulas" para facilitar el acceso al suelo residencial y empresarial "ós emprendedores".
En una comparecencia celebrada en Santiago en la que estuvo acompañado por el director xeral del instituto, Antonio José Boné, Hernández analizó también la estructura administrativa del ente, culpando al anterior Gobierno de "duplicar funcións e persoal" al crear una consellería específica para temas de vivienda. Según los cálculos del equipo del conselleiro, la creación del departamento "supuxo ós cidadáns un gasto adicional de 21 millóns de euros" en la última legislatura y un incremento de personal de 119 trabajadores, lo que ligó al aumento "desproporcionado" de la plantilla de los xestures.
El funcionamiento de las cuatro sociedades anónimas de Xestión Urbanística de Galicia centró gran parte de sus críticas. Así, afirmó que estos órganos dependientes de la administración autonómica "deben ó IGVS 17,6 millóns de euros", por lo que serán sometidos a "unha análise e auditoría exhaustiva". En esta línea, afirmó que estas sociedades creadas para la gestión de suelo empresarial y residencial dejarán de ocuparse de las competencias que escapan a su actividad principal. Esta medida afectará a unos 101 empleados "contratados a dedo" que ahora se dedican a la gestión del programa de vivienda en alquiler, renta básica de emancipación, a las oficinas comarcales de rehabilitación y a trabajos técnicos de ayuda a la rehabilitación. Todas estas funciones volverán al IGVS, según Hernández.
Dentro de este proceso, avanzó que en la próxima semana se renovarán los consejos de administración de los xestures de Lugo y Ourense, un proceso que se repetirá a la semana siguiente en Coruña y Pontevedra.
DESFASE "MOI GRAVE"
En este contexto, las cuentas del Instituto de Vivenda registraron en 2008 "un desfase contable moi grave". Según la versión de Hernández se consignaron importantes cantidades en concepto de ingresos "a todas luces imposibles de cumprir". Como prueba de ello expuso que e los 33 millones presupuestados como ingresos por venta de viviendas se recaudaron solo 4,6 millones.
En total, en las cuentas para este año se presupuestaron como ingresos 114 millones, aunque en la contabilidad final "só se recoñeceron 81,6", cifra que Hernández limitó a los 35,5 millones "que se recadaron en realidade". Para el conselleiro, "o máis grave" es que a pesar de que los ingresos previstos no se cumplieron, se comprometieron obligaciones por importe de 99,4 millones, lo que "arroxou un déficit financeiro de 17,75 millóns". Como consecuencia de un presupuesto "inflado artificialmente" en el apartado de ingresos, el bipartito se habría visto obligado a final de año a transferir unos 13,7 millones al organismo "para cadrar as contas".
Lejos de enmendar esta gestión, Hernández afirmó que el departamento dirigido por la nacionalista Teresa Táboas "tirou cara a diante", aumentando el presupuesto "ata os 127 millóns", un 10,9% más que en 2008.
EL 55% DEL PRESUPUESTO "COMPROMETIDO"
Con un desajuste que alcanza los 40 millones de euros entre los compromisos adquiridos y los recursos financieros reales, el conselleiro explicó que el 55% del presupuesto está ya comprometido --unos 70,5 millones--, y que se reconocieron ingresos "por menos do 24%", con un cobro efectivo de solo 1,1 millones --el 0,87%--. De no aplicarse "medidas drásticas" de contención del gasto, el representante de la Xunta vaticina que el desfase financiero "podería chegar ós 68 millóns" a finales de año.
Entre las soluciones en las que trabaja el departamento figura la "priorización axeitada" de los proyectos en curso, así como la búsqueda de fórmulas alternativas para "favorecer o acceso ó solo" de los emprendedores. Así, se estudian fórmulas como el aplazamiento de pagos y medidas que permitan a las empresas comprar suelo industrial y para edificar vivienda, así como potenciar el alquiler con opción a compra. Por el momento, Hernández aseguró desconocer "qué proxectos exactos" se verán afectados, aunque garantizó que su departamento pretende evitar la "paralización" de los trabajos en marcha.