Fritz Henderson, presidente y consejero delegado de General Motors (GM), espera que la empresa salga de la quiebra "en 60 ó 90"
días. Henderson realizó estas declaraciones durante una rueda de prensa en la
también afirmó que la declaración de quiebra "no tendrá ningún impacto" en
Europa, Suramérica o Asia y que seguirán operando "sin interrupciones".
General Motors identificó las 14 plantas que cerrará en Estados Unidos en
los próximos meses como parte de su reorganización poco después de presentar
ante un tribunal su declaración de quiebra. Cuatro plantas son de montaje, cuatro de estampado y seis de ejes motor.
El primer cierre, en junio, será el de la planta de estampado de Gran Rapids.
Las cuatro plantas de montaje cerrarán entre julio y noviembre de este año. Pero de las cuatro plantas de montaje, dos de ellas (las localizadas en
Orion, Michigan y Spring Hill, Tennessee, cerrarán de forma temporal a la espera
de que el aumento de la demanda de vehículos permita su reapertura.
En la misma situación quedará la planta de estampado de Pontiac, también en
Michigan, cuyo cierre temporal está previsto para diciembre del 2010. General Motors también advirtió que los cierres se podrían acelerar
"dependiendo de la demanda del mercado". Los cierres reducirán el número total de plantas de montaje, estampado y ejes
motor en Estados Unidos de 47 en el 2008 a 34 para finales del 2010 y 33 para el
2012.
La empresa también confirmó que fabricará en Estados Unidos un automóvil de
reducidas dimensiones en una de las dos plantas de montaje que cerrará
temporalmente. Esa planta tendrá capacidad para producir 160.000 vehículos al año. Pero el fabricante, que se declaró en quiebra, no especificó cuándo
espera iniciar la producción de ese nuevo vehículo.
GM también dijo que el 31 de diciembre de este año cerrará tres centros de
distribución de partes en Boston (Massachusetts), Jacksonville (Florida) y
Columbus (Ohio).