El Tribunal Supremo (TS) ha ordenado al Consejo General del Poder Judicial
(CGPJ) reabrir una investigación sobre los ingresos que el juez Baltasar Garzón
recibió en Estados Unidos al considerar que los hechos denunciados tienen una
"gravedad evidente", lo que exigía su comprobación antes de archivarlos.
La
resolución de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Alto Tribunal se
refiere a la denuncia que el abogado Antonio Panea interpuso contra Garzón y que
fue archivada en abril de 2008 por el CGPJ, que no obstante reabrió la
investigación sobre estos hechos el pasado mes de marzo después de que el
Supremo concluyera que el juez no comunicó el cobro de 203.000 dólares en
concepto de sueldo.
El órgano de gobierno de los jueces decidió investigar
los ingresos de Garzón durante su viaje a Nueva York entre 2005 y 2006 en vista
del auto de la Sala de lo Penal del Supremo que archivó la querella por cohecho
que este abogado presentó contra el juez.
El abogado le acusaba de haber
recibido durante su estancia en Nueva York 1,7 millones de dólares del Banco
Santander, mientras investigaba una causa relacionada con esta entidad. El
Alto Tribunal, en el referido auto, no obstante, sí acordó deducir testimonio de
su resolución y de la documentación recibida de la Universidad de Nueva York al
CGPJ porque el juez no comunicó al Consejo las cantidades que cobró en concepto
de sueldo a través de nómina.
La sentencia del Supremo, de la que ha sido
ponente el magistrado José Díaz Delgado, señala que "en el presente caso se
denuncian hechos que, sin prejuzgar su veracidad y trascendencia sancionadora,
tienen una gravedad evidente, que exigía del Consejo General su
comprobación". "Sin que pueda servir como excusa que el denunciante los haya
conocido del contenido de un libro, de la información aparecida en prensa o por
cualquier otro medio", añade.
Además, el TS argumenta que dicha "gravedad
inicial" queda acreditada por el hecho de que la Sala de lo Penal del Supremo
haya deducido testimonio de los mismos hechos que conoció como consecuencia de
una querella interpuesta contra Garzón por si pudieran ser constitutivos de
infracción disciplinaria.
En opinión de la Sala de lo
Contencioso-Administrativo del Alto Tribunal "no es coherente que habiéndose
ejercido una mínima actividad por parte del CGPJ (...) no realice ningún tipo de
actividad complementaria que descarte unos hechos que podrían constituir, de ser
adverados, una posible responsabilidad disciplinaria".
Por ello, el TS anula
el archivo que efectuó el Consejo por ser "contrario a Derecho" y ordena la
retroacción de actuaciones para que una vez realizada la práctica de las pruebas
pertinentes a propuesta de las partes resuelva sobre el fondo del asunto "con
absoluta libertad de criterio".
El CGPJ decidió en 2005 otorgar al juez una
licencia de estudios en un centro universitario de Estados Unidos del 1 de marzo
al 1 de diciembre de ese año, licencia que fue prorrogada hasta el 30 de junio
de 2006 y que da derecho al pleno devengo de la totalidad de las retribuciones
como juez.