La Junta Electoral Central (JEC) ha determinado que no es competente para
pronunciarse sobre las razones de seguridad alegadas por el Ejecutivo y el PSOE
para justificar el uso de un avión Falcon por parte del presidente del Gobierno,
José Luis Rodríguez Zapatero, en desplazamientos de partido.
Y no lo es,
porque comporta elementos de juicio "cuya ponderación" excede del ámbito de
competencia de la Junta Electoral Central, según el acuerdo adoptado por
unanimidad en una reunión en la sede del Congreso para estudiar una denuncia
presentada por el PP respecto a la "desventaja" que para el resto de los
partidos supone que Zapatero viaje en aviones militares para actos
electorales.
El máximo órgano arbitral electoral ha dictaminado también que
la consideración de los desplazamientos de los candidatos y dirigentes de los
partidos como gasto electoral está prevista en la Ley Orgánica del Régimen
Electoral General (LOREG) y su calificación le corresponderá, en su momento, al
Tribunal de Cuentas, "atendidas las particulares circunstancias" de cada
traslado.
El PP presentó el pasado jueves una denuncia ante la JEC por
considerar que la utilización de un Falcon por parte del presidente del Gobierno
para acudir a actos electorales supone "una auténtica desventaja" para el resto
de los partidos, que tienen que destinar una parte de sus gastos electorales
para los desplazamientos.
Así lo recoge el texto del escrito, en el que el PP
solicita a la Junta Electoral Central que determine el coste de cada viaje
realizado por Zapatero en aviones del Ejército y se dé traslado al Tribunal de
Cuentas para que "sea computado al PSOE como gasto electoral". También le
pide que inste al Partido Socialista a que "deje de utilizar" medios públicos
para fines "exclusivamente partidistas" como es un mitin de campaña.
El PP
asegura que ningún otro presidente del Gobierno ha utilizado recursos públicos
"con fines partidistas" en una campaña electoral y cuando han tenido que
realizar viajes por este motivo han sido costeados por los partidos políticos
correspondientes y de esta manera "lo han declarado al Tribunal de Cuentas", que
lo computa como gasto electoral.
Además de la "clara desigualdad" que supone
para las otras fuerzas políticas el uso de un avión de las Fuerzas Armadas para
viajes de partido, el PP señala que el PSOE podría incurrir en una ilegalidad si
al sumar el coste de desplazamiento de Zapatero y el presupuesto de campaña "se
sobrepasara" el límite total de gastos electorales que marca la
ley. Igualmente, el PP ha trasladado sus quejas al Tribunal de Cuentas y le
ha advertido de que el coste generado por la utilización del avión militar se
debe contabilizar como gasto electoral.