El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) comenzó en Fráncfort
su reunión de política monetaria, de la que se espera que mantendrá los tipos de
interés en el 1 por ciento y dará los detalles de la compra de bonos
garantizados.
Los analistas coinciden en que el máximo órgano ejecutivo del
BCE dejará inalterada la tasa rectora para sus operaciones de refinanciación por
lo que despierta mas expectación la modalidad detallada con la que la entidad va
a adquirir estos bonos garantizados -por un volumen de hasta 60.000 millones de
euros-.
Los bonos garantizados, están asegurados por créditos hipotecarios,
estos en España se conocen como cédulas hipotecarias, y por préstamos al sector
público. Se trata por ello de bonos en teoría muy seguros ya que cuentan con
garantías adicionales: la cartera hipotecaria o de préstamos al sector público
de las entidades emisoras y las que ofrece el propio emisor.
El BCE anunciará
qué tipo de bonos garantizados concretos va a comprar y si lo hará en el mercado
primario, es decir si comprará directamente nuevas emisiones, o en el
secundario, con la adquisición de cédulas hipotecarias ya existentes.
Además,
el Consejo de Gobierno discute si será el BCE el que conduzca la operación o los
bancos centrales nacionales del Eurosistema. Con esta medida el banco europeo
quiere apoyar un segmento del mercado de valores de deuda privada que ha estado
muy castigado por la crisis financiera y que los bancos comerciales han usado
desde hace tiempo para financiarse.
Algunos expertos han criticado que esta
medida es asimétrica y que beneficia sólo a algunos países de la zona del euro,
especialmente Alemania, España y Francia, pero no a todos. El mercado de
estos bonos tiene en Europa un volumen de unos 1,6 billones de euros, de ellos
el 32 por ciento es de Alemania, el 31 por ciento de España y el 15 por ciento
de Francia.
De momento, la decisión del BCE ya ha tenido efectos en el
mercado y ha contribuido a impulsar nuevas emisiones de cédulas hipotecarias por
un volumen superior a 1.000 millones de euros, conocidas como Jumbos, entre
otros por el Santander, Crédit Foncier, el BNP Paribas y el WL Bank. Además,
el banco europeo dará a conocer sus últimas proyecciones macroeconómicas, de
crecimiento y de inflación para la zona del euro.
Tras la reunión del Consejo
de Gobierno en Fráncfort en mayo, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet
explicó que el BCE no ha decido que el 1 por ciento sea el nivel más bajo al que
se va a situar su tasa rectora, si bien muchos expertos consideran poco
probables nuevos recortes en los próximos meses.
Los expertos señalan que es
posible que el BCE decida nuevas medidas no convencionales para apoyar la
estabilización del sistema financiero y el crecimiento económico del área euro,
que sufre la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial.
Además, Trichet
dio por seguro que el BCE va a revisar a la baja sus próximas proyecciones
económicas en línea con las cifras que han dado otras instituciones como el
Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Europea (CE).
El Productor
Interior Bruto (PIB) de la zona del euro y la UE se contraerá este año el 4 por
ciento, según los cálculos de la CE.
El BCE pronosticó en marzo una caída del
PIB de la zona del euro del 2,7 por ciento en 2009 y un estancamiento en
2010.
Hoy también se reúne el Banco de Inglaterra, que mantendrá
previsiblemente los tipos de interés en el 0,5 por ciento y dará a conocer
nuevas medidas de relajación cuantitativa, previsiblemente.
El BCE dará a
conocer la decisión sobre los tipos de interés rectores a las 11.45 horas GMT en
Fráncfort.
A partir de las 12.30 horas GMT, Trichet ofrecerá en una rueda de
prensa en la sede del BCE detalles sobre las deliberaciones del máximo órgano
ejecutivo del banco europeo.