El teniente de alcalde de Vigo, Santiago Domínguez, ha condenado los actos
violentos registrados en la ciudad en la sexta jornada de huelga del sector
metalúrgico, mientras que desde el PPdeG, su portavoz, José Manuel Figueroa, ha
pedido la dimisión del concejal de Seguridad, Xulio Calviño.
El nacionalista
Domínguez hizo un llamamiento a la "calma" y, pese a entender las demandas de
los huelguistas, "condeno sin paliativos", subrayó, todos los actos vandálicos y
violentos vivido durante más de tres horas en la ciudad con enfrentamientos
continuos entre manifestantes y la policía. Pidió a los representantes
sindicales y a los empresarios que muestren su "voluntad" para reanudar la
negociación e instó a la Xunta que tome parte en la mediación de manera
"activa".
Por su parte, los populares criticaron duramente que en unos días
"tan duros" en Vigo tanto el alcalde de Vigo, Abel Caballero, y el concejal de
Seguridad se encuentren fuera de la ciudad. En el caso de Calviño pidieron su
dimisión por ser el responsable de la seguridad ciudadana y permanecer fuera de
Vigo desde hace días.
Con respecto a Caballero, lamentaron que esté en
Copenhague participando en una cumbre sobre el liderazgo de los Gobiernos en el
Cambio Climático. "Es vergonzoso que siga habiendo un vacío de poder 24 horas
después", argumentó Figueroa, quien aseguró que el regidor socialista se fue a
Dinamarca de una manera premeditada y también con "nocturnidad y alevosía".