El presidente del comité de empresa de la fábrica que el grupo Leche Pascual tiene en la localidad lucense de Outeiro de Rei, Pedro Neira, confirmó en declaraciones a AGN que representantes del holding Nueva Rumasa se han puesto en contacto con los trabajadores de la factoría, afectados por un expediente de regulación de empleo (ERE) sobre la totalidad de la plantilla –integrada por 155 empleados-, para comunicarles su interés por adquirir estas instalaciones.
Neira explicó que Nueva Rumasa estaría dispuesta a adquirir la fábrica de Outeiro de Rei con la plantilla, pero existen “diferencias económicas que impiden un acuerdo de venta con el grupo Leche Pascual”, lo que demuestra, precisó, que el comité de empresa tenía razón cuando denunció que el ERE formaba parte de “una operación mercantil” para obtener un mejor precio por la venta de estas instalaciones.
Según Neira, Nueva Rumasa “no tiene ningún tipo de problema” para conservar a los actuales trabajadores de Outeiro de Rei en nómina si finalmente adquiere la fábrica lucense, pero la compra de la factoría está supeditada a un acuerdo económico de venta con Pascual que todavía no ha sido cerrado.
El comité de empresa informó a todos los miembros de la plantilla del interés de Nueva Rumasa por adquirir la planta en una asamblea de trabajadores que se celebró esta misma tarde en la propia fábrica, en la que también se habló del resultado de la última reunión con la patronal, que tuvo lugar ayer mismo en la localidad zamorana de Benavente.
El presidente del comité confirmó además que la compañía planteó en la reunión que mantuvieron los representantes de los trabajadores con la patronal en Benavente, la posibilidad de mantener a un tercio, aproximadamente, de la plantilla de la factoría, que sólo se vería afectada por un ERE temporal de unos cuatro meses, a cambio de que los demás trabajadores dejen la planta con “bajas voluntarias”, debidamente incentivadas, y despidos.
Según Neira, la dirección del grupo Leche Pascual puso esta oferta encima de la mesa después de solicitar un receso en la citada reunión, cuando “sus representantes se dieron cuenta de que había dos posturas inamovibles, la de los trabajadores y la de la patronal, y de que el expediente de regulación de empleo –que le afecta a la totalidad de la plantilla- tendría que se resuelto por la autoridad laboral”.
El comité de empresa y su representante legal, el abogado laboralista Alberte Xullo Rodríguez Feixóo, les explicaron a los demás miembros de la plantilla, en una asamblea que se celebró en la propia fábrica, los pormenores de la oferta presentada por la empresa, para conocer su opinión y adoptar una decisión unitaria de cara al inicio de un nuevo proceso de negociación con la patronal.
Neira explicó que en el transcurso de esa reunión, que se prolongó durante aproximadamente una hora, los trabajadores le dieron al comité de empresa “todo su apoyo” para negociar con la patronal la supervivencia de la factoría de Outeiro de Rei y el mantenimiento del mayor número posible de puestos de trabajo.
“Hacemos una valoración positiva de la oferta que nos presentó la empresa, no porque nos satisfaga, sino porque ha abierto una vía de negociación que antes no teníamos, dado que hasta ahora la patronal sólo hablaba de un ERE sobre la totalidad de la plantilla”, dijo Neira, lo que supondría, en la práctica, el cierre de la fábrica.
Ahora, explicó Neira, los trabajadores están elaborando “una contraoferta”, que le presentarán a la patronal en una reunión que se celebrará el próximo día 12, para iniciar realmente “un nuevo proceso de negociación”, con “otras perspectivas”. En cualquier caso, no quiso avanzar ninguno de los aspectos que incluirá esa propuesta del comité de empresa, para que la dirección del grupo sea la primera en conocerla.